El suministro comenzó esta semana para abastecer al norte del país. La limitación en los gasoductos obliga a recurrir nuevamente al gas boliviano, aunque la producción de Vaca Muerta se mantiene, según informa el portal Río Negro.

Fuente: Red Uno
Aún sin el inicio del invierno, Argentina retomó la importación de gas natural desde Bolivia para abastecer la demanda en el norte del país.
Según informa el portal argentino de noticias Río Negro, desde el miércoles se registra el ingreso de volúmenes destinados principalmente a las provincias del NOA, en un contexto donde la producción del yacimiento de Vaca Muerta no es el problema, sino las limitaciones en la infraestructura de transporte.
Un cuello de botella en los gasoductos
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Aunque Argentina cuenta con suficiente producción de gas, la capacidad de transporte hacia el norte es limitada. Tras la reversión del Gasoducto Norte, el flujo cambió de dirección —desde el sur hacia el norte—, pero no alcanza a cubrir picos de demanda.
Cuando el consumo supera la capacidad de transporte, estimada en unos 15 millones de metros cúbicos diarios, la importación se vuelve necesaria.
Importación privada
A diferencia de etapas anteriores, esta vez no es el Estado quien realiza la compra. Según reportes del sector, la importación está siendo gestionada por actores privados, principalmente empresas generadoras de energía, con intermediación de la firma Trafigura.
Los registros indican que el miércoles ingresaron aproximadamente 700.000 metros cúbicos, y se prevé el ingreso de otros 500.000 metros cúbicos en los días siguientes.
Tres vías para abastecer el norte
Argentina cuenta con tres alternativas para cubrir la demanda en el NOA:
- Desde Bolivia: opción inmediata, aunque limitada por la caída en su producción.
- Desde Chile: mediante gas natural licuado (GNL) regasificado y transportado por el gasoducto Norandino.
- GNL importado: a través de terminales como Escobar, desde donde se distribuye al sistema nacional.
Cambio de estrategia
En paralelo, el gobierno de Javier Milei modificó su estrategia para la importación de GNL. Aunque inicialmente buscaba delegar esta operación al sector privado, el proceso fue anulado y la estatal Enarsa retomará el control.
La empresa ya adquirió dos cargamentos y abrió un nuevo proceso para sumar al menos cuatro más.
