El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, atribuye el logro al “esfuerzo puro y exclusivo del Gobierno central”.
Por eju.tv / La Paz / Video: Ministerio de Economía
En el primer trimestre de este 2026, Bolivia registró un superávit fiscal superior a Bs 2.100 millones, resultado de las medidas asumidas por el Gobierno nacional, destacó este martes el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza.
La autoridad definió el logro como “histórico” y resultado concreto de las medidas para reducir de forma gradual el déficit fiscal de las arcas del Estado para que el país se estabilice.
“En apenas tres meses del año, en el primer trimestre, nosotros hemos logrado un superávit fiscal de más de 2.100 millones de bolivianos. Esto es absolutamente extraordinario. Si uno mira la historia hacia atrás, la última vez que vimos un superávit fiscal fue el año 2022 y el 2023 en el primer trimestre, pero ahí había una trampa, en el 2022 se obligó a las empresas a pagar impuestos antes de tiempo”, afirmó Espinoza en conferencia de prensa.
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En cambio, insistió, nosotros estamos logrando un superávit fiscal “con un esfuerzo que corresponde pura y exclusivamente al Gobierno central” por los recortes en el presupuesto y en el gasto.
De acuerdo con el ministro, hay “mucho espacio para reducir el déficit”, pero no solo abarca al Órgano Ejecutivo, sino a otros niveles de gobierno como gobernaciones, alcaldías y universidades.
“El esfuerzo que nosotros hacemos hoy día representa una ruptura en la tendencia y además un esfuerzo extraordinario. Más de 2.100 millones de bolivianos de superávit fiscal en el primer trimestre, fruto del esfuerzo puro y exclusivo del gobierno central”, recalcó.
El superávit fiscal ocurre cuando el Estado recauda más dinero a través de impuestos y otras fuentes que lo que gasta en funcionamiento, inversión y pago de deuda.
Es un indicador de salud financiera que permite reducir la deuda pública, evitar la emisión monetaria inflacionaria y aumentar la estabilidad económica.
Lo opuesto – que se gasta más de lo que se recauda – es el déficit fiscal, que desde el año 2014 marcó las cifras en Bolivia.
De hecho, para el año 2026, el gobierno del expresidente Luis Arce dejó un Presupuesto General del Estado (PGE) con la perspectiva de alcanzar un déficit fiscal del 15,8% del Producto Interno Bruto (PIB), unos Bs 67.090 millones.
En cambio, con el PGE 2026 reformulado, que fue remitido a la Asamblea Legislativa por el gobierno del presidente Rodrigo Paz, se reduce el déficit a Bs 47.024 millones, equivalente al 9,2% del PIB.
El ministro explicó que esta reducción del déficit será sostenida en los siguientes años hasta alcanzar una estabilidad fiscal.
“Habíamos dicho que reducíamos un tercio del déficit fiscal. Hemos pasado del 15,8% de déficit presupuestado al 9,2. Si hacen numeritos, creo que es un poquito más del 30%, ¿no? Es un poquito más del 32, 33%. Así que es el tercio que nos habíamos comprometido a reducir. Estamos reduciendo un tercio del déficit fiscal este año, el año que viene reducimos otro tercio y el año que viene otro tercio y ahí habremos logrado estabilidad fiscal”, aseguró.
Dijo que esta reducción es resultado del “esfuerzo del gobierno central” pues se ha congelado masa salarial, se redujo el “empleo público no relevante” y los gastos en publicidad y viáticos de las autoridades.
En cuanto a los sueldos de las autoridades, Espinoza dijo que “los salarios del Poder Ejecutivo son absolutamente nada”; si bien dejó abierta a una discusión sobre reducirlos o no, subrayó que “no va a ser ninguna variable relevante en los números grandes”.
