El cruce entre ciudadanos y simpatizantes evistas ocurre en un contexto de conflictividad social y denuncias sobre uso político de movilizaciones.
eju.tv / Video: Wara TV
Un cruce de palabras entre ciudadanos y simpatizantes del expresidente Evo Morales Ayma se registró en la Plaza Murillo tras la conferencia de prensa de voceros del bloque político no reconocido por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), ‘Evo Pueblo”; se evidencia así la persistencia del clima de polarización que atraviesa el país en medio de protestas sociales.
El incidente se produjo en el centro político del país, escenario histórico de disputas de poder, donde personas que se encontraban en el lugar reaccionaron con abucheos e insultos contra los dirigentes evistas, a la cabeza de la exministra María Teresa Morales, quienes declaraban a los medios de comunicación, mientras otros expresaron respaldo a los sectores afines al exmandatario.
El hecho ocurre en un momento de creciente conflictividad social, con marchas, bloqueos y movilizaciones de distintos sectores sociales. La Central Obrera Boliviana (COB), transportistas, maestros y organizaciones sociales reclaman un incremento salarial, soluciones a la crisis económica y al abastecimiento de combustibles, entre otras peticiones.
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En las pasadas horas, surgieron denuncias desde distintos frentes que apuntan a una supuesta utilización política de las protestas. La periodista Amalia Pando sostuvo recientemente que existiría un plan para generar conflictividad con fines políticos. “Quieren tumbar al gobierno, quieren que Evo Morales vuelva”, afirmó, de esa manera vinculó las movilizaciones con una estrategia para forzar cambios en el poder.

La afirmación fue respaldada por algunos asambleístas nacionales, quienes consideran que existe un plan destinado a desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz.
Los episodios de tensión en Plaza Murillo no son aislados. En días recientes, otros dirigentes también fueron recibidos con abucheos e incidentes en el mismo espacio, lo que refleja un clima de confrontación entre distintos sectores de la ciudadanía.
En esta jornada, los ataques entre quienes apoyan a Morales y quienes lo responsabilizan por la crisis evidencia la crisis política y social que existe en el país, un escenario político fragmentado, donde la protesta social y la disputa se entrelazan en un contexto de creciente polarización.
Analistas y actores políticos coinciden en que la combinación de crisis económica, demandas sociales y disputa política ha elevado el nivel de tensión en el país, particularmente en la sede de Gobierno.
Mientras tanto, las movilizaciones continúan y se prevé que se intensifiquen en la antesala del 1 de mayo, cuando la Central Obrera Boliviana (COB) realizará un cabildo nacional que podría definir nuevas medidas de presión.