Decenas de vehículos de transporte pesado y buses interdepartamentales avanzan desde la madrugada de este sábado por la ruta Oruro-La Paz, en medio de operativos de resguardo y tensión con sectores movilizados que mantienen bloqueos en distintos puntos del altiplano.
eju.tv / Video: Bolivia TV
Una caravana conformada por buses interdepartamentales, camiones de carga y vehículos de abastecimiento intenta avanzar este sábado desde la región de Caracollo hacia la ciudad de La Paz, en medio de los bloqueos que persisten sobre la carretera troncal del occidente del país.
El convoy comenzó a desplazarse desde tempranas horas de la madrugada bajo resguardo de efectivos policiales y militares desplegados en distintos puntos de la ruta Oruro-La Paz, considerada estratégica para el abastecimiento de alimentos, combustible y productos esenciales hacia la sede de Gobierno.
La movilización de los vehículos ocurre en el marco de los operativos humanitarios y de desbloqueo impulsados por el Gobierno después de más de tres semanas de conflictos y restricciones en las carreteras del altiplano. La caravana está integrada por buses con pasajeros varados durante varios días, además de camiones con alimentos, vituallas y productos destinados principalmente a La Paz y El Alto.
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En diferentes puntos de la ruta se observó circulación lenta debido a la presencia de piedras, promontorios de tierra y restos de bloqueos instalados durante las últimas semanas. Los contingentes policiales y militares acompañan el desplazamiento de los vehículos para evitar ataques, nuevas interrupciones o hechos de violencia sobre la carretera.

La región de Caracollo se convirtió en uno de los puntos clave dentro de la crisis de transitabilidad que afecta al occidente del país, debido a su conexión con las rutas hacia La Paz, Oruro y Cochabamba. Durante las últimas jornadas, transportistas y pasajeros denunciaron pérdidas económicas, suspensión de viajes y problemas de abastecimiento derivados de los bloqueos impulsados por sectores sociales movilizados.
El Gobierno sostiene que los corredores humanitarios y convoyes escoltados buscan restablecer gradualmente la circulación y evitar un agravamiento del desabastecimiento en ciudades del eje occidental. Pese al avance parcial de la caravana, continúan activos distintos puntos de bloqueo en sectores del altiplano paceño y en accesos a El Alto.
Las autoridades mantienen vigilancia reforzada sobre la ruta debido al riesgo de enfrentamientos o intentos de frenar nuevamente el paso de los convoyes. La tensión persiste en medio del conflicto político y social que ya supera las tres semanas, con sectores movilizados que mantienen demandas económicas y pedidos de renuncia del presidente Rodrigo Paz Pereira.