El crédito de 550 millones de dólares, equivalente a 3.828 millones de bolivianos, otorgado por la CAF-Banco de Desarollo de América Latina y el Caribe como apoyo a la liquidez para la gestión económica, fue destinado al pago de la deuda flotante que dejó el gobierno de Luis Arce con sectores del magisterio, personal de salud y otros.

Fuente: ANF
El ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que esos recursos fueron desembolsados en su totalidad entre diciembre de 2025 y enero de la presente gestión.
“Estos recursos han sido destinados principalmente a salud y educación; aquí no ha habido gastos del gobierno central. En la gran mayoría de los casos, los hemos destinado al pago de deuda flotante en proyectos de inversión, principalmente en gobiernos departamentales y alcaldías”, explicó.
El 19 de diciembre de 2025, el Gobierno promulgó la Ley 1702, referida al contrato de préstamo para la liquidez en apoyo a la gestión económica por 550 millones de dólares, otorgado por la CAF. Estos recursos fueron comprometidos por el organismo internacional en noviembre de ese año, con el objetivo de apoyar la recuperación de la economía boliviana.
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La comisión de Planificación de la Cámara de Diputados convocó a la autoridad para que explique el destino de los préstamos externos aprobados en diciembre de la gestión pasada. Espinoza indicó que el crédito se pagará en un plazo de 12 años, con un periodo de gracia de hasta 36 meses, en 19 cuotas semestrales.
Destino de los recursos
Espinoza detalló que el primer desembolso se realizó el 22 de diciembre de 2025 por 386,8 millones de dólares. De ese monto, 63,2 millones de dólares fueron destinados al pago del aporte de capital accionario a la CAF correspondiente a dos gestiones, además de gastos de evaluación y comisiones de financiamiento.
El segundo desembolso se efectuó el 20 de enero de 2026 por el saldo de 100 millones de dólares, alcanzando un total de 550 millones de dólares.
De acuerdo con la explicación del ministro, 1.774,3 millones de bolivianos fueron destinados al pago de deudas salariales y otros compromisos con el magisterio; 857,7 millones de bolivianos se asignaron al pago de sueldos devengados del personal de salud, así como a gastos del Sistema Único de Salud (SUS), además de programas de cáncer y atención renal.
Asimismo, 476,3 millones de bolivianos se destinaron al cumplimiento de deudas con proveedores de hidrocarburos; 139,8 millones de bolivianos a inversión pública; y, a través del Fondo Nacional de Inversión Productiva y Social, se transfirieron 57 millones de bolivianos a municipios para proyectos productivos e industriales.
A la Agencia de Infraestructura y Equipamiento Médico (AISEM) se transfirieron 33 millones de bolivianos para la construcción y equipamiento de hospitales. Asimismo, al programa Bolivia Cambia se destinaron 91,2 millones de bolivianos.
Por otra parte, Espinoza señaló que los dólares desembolsados por el organismo multilateral permanecieron en el Banco Central de Bolivia (BCB), lo que coadyuvó al incremento de las reservas internacionales.
“Esto nos ha permitido implementar varias políticas económicas de estabilización. Durante los primeros meses, este crédito tuvo un efecto muy importante en la estabilidad de la economía”, manifestó.
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