El viceministro de Defensa Social asegura que el Gobierno mantiene operativos simultáneos para garantizar transitabilidad en el occidente y enfrentar el sicariato y el crimen organizado en Santa Cruz. Más de 330 policías fueron desplegados en el marco del Plan Halcón.

Mientras el occidente del país continúa tensionado por bloqueos, marchas y protestas que mantienen cercada a La Paz desde hace más de dos semanas, el Gobierno, a través del viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, aseguró este miércoles que no descuidará la seguridad ciudadana ni la lucha contra el crimen organizado en el resto del territorio nacional.
Justiniano Urenda afirmó que el Estado debe responder simultáneamente a la conflictividad social y a las amenazas vinculadas al sicariato, narcotráfico y crimen organizado, particularmente en Santa Cruz. “El Estado tiene que actuar en varios frentes al mismo tiempo”, sostuvo la autoridad en una publicación difundida este martes en sus redes sociales.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Justiniano remarcó que el despliegue policial y militar destinado a restablecer el libre tránsito en La Paz, El Alto y otras regiones bloqueadas no implica abandonar tareas de seguridad en otros departamentos. “Mientras se trabaja para garantizar la libre transitabilidad en el país, también se sostienen las tareas de seguridad ciudadana, patrullaje y control frente al sicariato y el crimen organizado”, afirmó.

Las declaraciones se producen en medio de un escenario de alta tensión política y social, marcado por movilizaciones que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y una creciente preocupación ciudadana por el abastecimiento, la circulación y la seguridad. “Una cosa no excluye la otra. La gente necesita circular, trabajar, producir y vivir tranquila”, afirma el Zar antidrogas a propósito de los múltiples frentes que el Gobierno debe atender.
El viceministro reveló que este 19 de mayo se desplegaron cientos de efectivos policiales en Santa Cruz en el marco de la ‘Operación 200’ y del ‘Plan Halcón contra el sicariato y el crimen organizado’, estrategia activada tras la seguidilla de asesinatos y hechos violentos registrados en el departamento cruceño durante las últimas semanas. “Se desplegaron 333 efectivos policiales en Santa Cruz, con controles en la ciudad, provincias y zonas estratégicas del departamento”, informó.
Los operativos incluyeron patrullajes preventivos, controles vehiculares y presencia reforzada en corredores considerados sensibles para actividades vinculadas al crimen organizado. Según el reporte brindado por la máxima autoridad antidrogas, durante la jornada fueron verificados más de 2.600 motorizados en cumplimiento al plan de operaciones.

Las acciones policiales alcanzaron sectores urbanos y provincias como Urubó, Virgen de Cotoca, Radial 12, la zona del Piraí, Yapacaní, Mairana, Comarapa, San Matías, Arroyo Concepción y municipios de la Chiquitanía. Justiniano también confirmó apoyo militar y naval en Montero para reforzar tareas de seguridad. ‘La gente necesita vivir tranquila, reflexionó.
El viceministro sostuvo que la población no solamente exige soluciones a la crisis política y económica, sino también condiciones mínimas de seguridad y normalidad. La autoridad insistió en que el Estado tiene la obligación de garantizar orden, seguridad y libre circulación incluso en medio del conflicto. “La seguridad, el orden y el derecho a trabajar y circular se defienden con presencia, coordinación y continuidad”, sostuvo.
La declaración de Justiniano refleja el complejo escenario que enfrenta actualmente el Gobierno de Rodrigo Paz, obligado a responder simultáneamente a protestas sociales, bloqueos, conflictos políticos y amenazas vinculadas al crimen organizado. Al respecto, seguró que el Ejecutivo mantendrá ambas líneas de acción. “Sabemos que la gente quiere vivir tranquila, trabajar y moverse libremente. Ese es el esfuerzo que vamos a seguir sosteniendo”, concluyó.