El vocero presidencial, José Luis Gálvez, exigió a la COB dejar de trabajar a la gran mayoría de los bolivianos

eju.tv /Fuente:Visión 360
Tras la determinación del cabildo de la Central Obrera Boliviana (COB) de iniciar un paro indefinido, el gobierno del presidente Rodrigo Paz respondió que la organización matriz de los trabajadores no representa a la “gran Bolivia” que ha decidido trabajar y los convocó a ser parte de un gran diálogo nacional para definir una agenda que saque al país de la crisis y genere empleo.
Desde las escalinatas del viejo Palacio Quemado, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, informó la posición del Ejecutivo frente al cabildo cobista, el cual decidió iniciar un paro indefinido de actividades hasta que se logre la atención de sus demandas, entre ellas el incremento salarial.
“La forma de salir de la crisis que hemos heredado —justamente de aquellos líderes sindicales que han cogobernado con el partido anterior (MAS)— es trabajando. En ese marco, ha quedado claramente establecido que quienes organizaron ese cabildo no representan a todos los bolivianos y bolivianas que queremos trabajar”, afirmó.
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La dirigencia de la COB exige un incremento salarial del 20 % al mínimo nacional y de otro 20 % al básico. El Gobierno rechazó la exigencia bajo el argumento de que ya se otorgó un incremento del 20 % al mínimo en diciembre, como compensación por los efectos del retiro de la subvención a los hidrocarburos.
Por su parte, los maestros reclaman un incremento salarial sectorial y una jubilación con el 100 % del salario. En el cabildo se unificaron los reclamos y se acordó ir en bloque a la extrema medida de presión de la entidad matriz, organización de la que forman parte trabajadores de salud, maestros y mineros, principalmente.
Gálvez aseguró que el Gobierno no comparte la posición cobista y los convocó a sumarse al diálogo nacional anunciado por el presidente Paz que empezará el lunes su preparación con las invitaciones a diferentes actores de la sociedad para definir una agenda nacional de desarrollo y generación de empleo.
“A aquellos que se niegan a conversar y, más bien, invitan a parar el país, a bloquear y a evitar el trabajo, los invitamos cordialmente a que vengan al diálogo. Esta semana empezaremos con la organización y formalización de las invitaciones; nos pondremos de acuerdo porque tampoco se trata de imponer”, afirmó.
Desde el ente matriz de los trabajadores ya se había rechazado una convocatoria inicial a mesas de trabajo para analizar temas del pliego laboral.
“Creemos que, además de aquellos que estaban hoy en El Alto, hay muchos otros que trabajan todos los días: cuentapropistas, gremiales y emprendedores familiares que necesitan vender y producir. Cada día que no se trabaja, Bolivia se atrasa y se complica la crisis”, reflexionó Gálvez.
Por la mañana, el presidente Paz fijó una posición similar y pidió reflexión a los sectores movilizados. Exhortó a maestros y trabajadores de salud a postergar sus aspiraciones salariales este año y ser solidarios con el 85 % de la población que no cuenta con un sueldo fijo y requiere de nuevos ítems para su atención.
A pesar de las protestas, Gálvez aseguró que la actual administración continuará con su agenda para sacar a Bolivia de la crisis, en cumplimiento del mandato recibido en las urnas.
“No vamos a cesar en nuestro propósito de hacer esa transformación profunda, porque ese es el mandato que el Gobierno nacional ha recibido a través del voto. Los bolivianos no podemos ceder ante la imposición ni ante el capricho de volver al pasado”, insistió.