El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, denunció la “vulneración deliberada de los derechos fundamentales de la población”, afectados por los bloqueos que llevan casi 20 días.
Por eju.tv / La Paz / Video: Bolivia Tv
El secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, expresó este miércoles su apoyo al gobierno del presidente Rodrigo Paz, condenó todo tipo de violencia en la protestas que llevan casi 20 días en Bolivia y llamó a un diálogo fructífero para superar la crisis social.
La postura la fijó en la sesión de la OEA que trató este miércoles, en el inicio de su labor, la situación interna en Bolivia donde diversos sectores, liderados por la Central Obrera Boliviana (COB), cumplen un paro indefinido desde el 2 de mayo y que exige la dimisión de Paz, quien lleva seis meses en la presidencia de Bolivia.
“La Secretaría General apoya al gobierno democráticamente elegido en Bolivia, liderado por el presidente Paz, y también a todas las instituciones democráticas del Estado Plurinacional de Bolivia”, expresó Ramdin.
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Antes y de manera virtual, el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, denunció la “vulneración deliberada de los derechos fundamentales de la población”, afectados por los bloqueos que llevan casi 20 días.
“Bolivia no acudirá jamar al camino de la confrontación como respuesta política, nuestro Gobierno liderado por el presidente Rodrigo Paz ha actuado con prudencia, contención y apegado al estado de derecho”, señaló Aramayo.
Por su parte, en el plenario, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz, denunció que en medio de los bloqueos se registraron al menos tres muertes porque se impidió la asistencia médica.
Las protestas empezaron con la demanda de la COB de atender su pliego petitorio que incluía un incremento del 20% al salario, que fue rechazado por el Gobierno. Desde el 11 de mayo, la protesta exige la renuncia del presidente Paz.
Las protestas escalaron el viernes 15 de mayo con enfrentamientos entre cooperativistas y agentes de la Policía Boliviana en la ciudad de La Paz.
Un días después, el sábado 16, hubo enfrentamientos entre la policía y militares con civiles en la ciudad de El Alto, en medio del operativo “Corredor Humanitario” para permitir el paso de combustibles, oxigeno medicinan y alimentos.
En tanto, el lunes, la marcha de los seguidores de Evo Morales terminó en La Paz con saqueos, quema de vehículos, agresiones entre civiles y a policías.
En la sesión, Ramdin expresó su preocupación por los acontecimientos en Bolivia que, dijo, “está atravesando un momento extraordinariamente difícil, la coyuntura de varios retos políticos, presión institucional y una crisis económica exacerbada por la fragilidad del orden de los mercados internacionales y la transición energética”.
El secretario de la OEA condenó “cualquier tipo de violencia independientemente de su origen y la obstrucción de cualquier prestación de servicio social y médico, eso no tiene lugar en ninguna sociedad democrática”.
También señaló que “el uso de fuerza legítima no puede justificarse en ningún circunstancia” por lo que pidió “renunciar a la violencia como una herramienta de coerción”
“Pedimos la garantía de los derechos humanos, de la libertad de expresión, la libertad de reunión, la libertad de prensa y el debido proceso para todo el mundo. La legitimidad democrática se asienta sobre estos mandatos y solo ella es garante de los derechos de los ciudadanos”, expresó.
En ese contexto, el secretario de la OEA urgió a todas las partes a que se “comprometan a un diálogo inclusivo, fructífero, que sea la mayor expresión de la voluntad democrática”.
Dijo que la “historia nos ha demostrado una y otra vez que las sociedades que eligen el diálogo por encima de la confrontación se vuelven más fuertes y más unidas. Bolivia tiene la capacidad institucional, bajo el liderazgo del presidente Paz, de hallar el camino hacia delante”.
En nombre de la Secretaría General de la OEA, Ramdin se ofreció a “colaborar con el apoyo de todas nuestras oficinas y asesorar al Gobierno y al pueblo de Bolivia de acuerdo con su mandato y en cualquier capacidad que sea necesaria en apoyo a la democracia, la paz, la estabilidad institucional y el bienestar del pueblo boliviano”.
