El sector cafetalero boliviano atraviesa una de sus etapas más complejas debido a la combinación de lluvias persistentes y bloqueos de caminos que afectan la producción, el procesamiento y la exportación del grano. Así lo advirtió Abednego Alípaz, presidente del Consejo Nacional del Café Boliviano, quien alertó sobre el riesgo de pérdidas económicas y una disminución en la calidad del café destinado a mercados internacionales.

Fuente: ANF
Según explicó el dirigente, las precipitaciones constantes registradas en las zonas productoras, atribuidas a los efectos del cambio climático, han complicado el trabajo de cosecha en plena temporada alta. A ello se suma el cierre de rutas por conflictos sociales, situación que impide el traslado oportuno del producto hacia la ciudad de La Paz, donde se realiza parte fundamental del secado y procesamiento final.
“Estamos enfrentando un doble golpe. Por un lado, las lluvias permanentes y, por otro, los bloqueos que nos impiden mover el café”, señaló Alípaz a ANF, al describir el escenario que afecta principalmente a los pequeños y medianos productores.
El representante del sector explicó que, aunque la cosecha continúa, muchos caficultores se han visto obligados a improvisar procesos de secado en las mismas regiones de producción debido a la imposibilidad de transportar el grano. Esta situación podría afectar directamente la calidad final del café boliviano.
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“Va a haber café, pero lamentablemente la calidad puede verse mermada porque no estamos realizando el secado en las condiciones adecuadas”, sostuvo.
Alípaz remarcó que la región de Caranavi concentra cerca del 85% de la producción nacional de café y es considerada el principal motor de esta industria. Indicó que, para esta época del año, gran parte de la cosecha ya debería encontrarse en etapa de secado y varios lotes tendrían que estar listos para exportación. Sin embargo, los retrasos logísticos han alterado el cronograma habitual del sector.
De acuerdo con los datos proporcionados por el Consejo Nacional del Café Boliviano, la capacidad de producción destinada a exportación oscila entre 60.000 y 70.000 bolsas anuales. Sumando el volumen dirigido al mercado interno, la producción total alcanza aproximadamente las 100.000 bolsas por gestión. Cada bolsa se contabiliza bajo estándares internacionales de 60 kilogramos, aunque algunos envíos específicos se realizan en presentaciones de 70 kilos.
Pese al escenario adverso, Alípaz aseguró que los productores realizan esfuerzos para preservar la calidad del café y cumplir los compromisos comerciales asumidos con compradores nacionales e internacionales.
El dirigente expresó que todavía existe la posibilidad de recuperación si las rutas son desbloqueadas en el corto plazo. “Si se normaliza la transitabilidad, tendremos que atacar de golpe todo el trabajo acumulado para responder a la demanda”, afirmó.
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