Jaime Bravo señala que la habilitación de carreteras es un paso importante para recuperar la normalidad, pero advierte que sectores como el transporte, la producción avícola, el turismo y las cadenas de abastecimiento necesitarán varios meses para volver a operar con regularidad.
eju.tv / Video: Bolivia TV
La reapertura de carreteras y el restablecimiento gradual de la circulación representan una señal positiva para la economía boliviana, pero los efectos de más de 35 días de bloqueos seguirán sintiéndose durante varios meses, según advirtió el analista económico Jaime Bravo, a propósito de las movilizaciones que afectan a siete departamentos del país y que dejaron millonarias pérdidas.
Bravo explicó en Bolivia TV que el levantamiento de los bloqueos no implica una recuperación automática de la actividad económica, debido a los daños acumulados en las cadenas productivas, de transporte y abastecimiento. “No se trata de que se suspende el bloqueo hoy y mañana todo vuelva a la normalidad. Así no funciona la economía”, afirmó.
El economista señaló que uno de los sectores más golpeados fue el logístico, debido a que numerosas carreteras no solo fueron bloqueadas, sino también dañadas, lo que obligará a realizar inversiones para recuperar plenamente la conectividad y garantizar el libre tránsito. “Es fundamental que se pueda garantizar esta situación para que a partir de ello se vayan reconstruyendo los sectores productivos”, añadió.
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Bravo explicó que muchas empresas y productores vieron interrumpidas sus cadenas de valor por la falta de materias primas y las dificultades para transportar mercancías. Entre los sectores más afectados mencionó al transporte pesado, cuyos camiones permanecieron parados durante semanas, además de actividades vinculadas a la producción de alimentos.
Según el analista, la recuperación no será uniforme. Indicó que la cadena avícola podría necesitar entre tres y seis meses para volver a sus niveles habituales de abastecimiento, mientras que el sector turístico enfrentaría un proceso más largo, con plazos que podrían extenderse entre doce y dieciocho meses.

Asimismo, descartó que los precios regresen de manera inmediata a los niveles previos al conflicto. “No es que mañana se abren las carreteras y de pronto todo vuelva al precio que teníamos antes de mayo”, subrayó para luego explicar que la normalización dependerá de la rearticulación progresiva de las cadenas de distribución y comercialización.
Bravo también alertó sobre el impacto que la crisis puede tener sobre las expectativas económicas generadas en los últimos meses. En ese contexto, consideró que el Gobierno deberá acelerar medidas destinadas a fortalecer la confianza y garantizar la llegada de recursos externos.
“El Gobierno ahora ya no habla solo de un plan de desarrollo; tendrá que hablar de un plan de estabilización”, afirmó.
El analista concluyó que la recuperación dependerá de la capacidad de restablecer la normalidad en las carreteras, reconstruir las cadenas logísticas y generar condiciones de estabilidad que permitan devolver certidumbre a productores, inversionistas y consumidores.