La selección caribeña, considerada la más feliz del torneo, está firmando una participación histórica y el culpable sería su seleccionador y su aplaudida iniciativa.

Fuente: https://www.mundodeportivo.com
La selección de Curazao está siendo una de las protagonistas del Mundial que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá. El combinado caribeño, considerado el más feliz del torneo, está firmando una participación histórica, pues incluso ha sumado un punto ante Ecuador que se celebró como una victoria mayúscula.
El principal responsable del histórico empate fue el portero Eloy Room, quien firmó una actuación memorable (hasta 15 paradas) para mantener su meta invicta. El caribeño se convirtió en la gran pesadilla de los atacantes ecuatorianos.

Pero al margen de Room, existiría un secreto que está ayudando a que Curazao esté dejando buenas sensaciones en su estreno. Una insólita iniciativa que avala y ha llevado a cabo el seleccionador Dick Advocaat, apoyada por los servicios médicos y sobre todo, por los jugadores. ¿Cuál es la propuesta? que los jugadores compartan habitación con sus parejas, con su familia en el periplo de este largo Mundial.
Y van más allá, el staff técnico ha dado el visto bueno a que los jugadores mantengan relaciones sexuales antes de los partidos «como apoyo emocional».
«Los jugadores pueden alojarse en la misma habitación con sus compañeras y, cuando hay niños, la familia recibe una habitación adicional», explicó la doctora de la selección Suzanne Huurman en declaraciones que reproduce el ‘Daily Mail’. Al hilo la doctora considera que «el sexo ayuda, pero tal vez más en el aspecto emocional que por un efecto fisiológico directo. En un torneo tan largo, tener a la familia cerca mitiga un poco la nostalgia y aporta tranquilidad», detalló.
Suzanne Huurman explicó que «muchos de nuestros jugadores no militan en la élite del fútbol mundial. Para muchas familias, resultaría demasiado costoso viajar y alojarse durante semanas en Estados Unidos por su cuenta. La federación decidió asumir este gasto para que los jugadores puedan tener cerca a sus parejas e hijos. De lo contrario, algunos probablemente estarían preocupados o estresados».
La federación apostó por la iniciativa y corrió con los gastos de alojamiento de los familiares. Y los jugadores de Curazao, por ahora, le están dando la razón de que es una buena idea, con un juego vistoso y convirtiéndose en una de las selecciones que más simpatías está despertando.
