Estados Unidos condenó los intentos de desestabilización y respaldó las acciones destinadas a preservar el orden democrático, mientras el proyecto de ley ya fue validada anoche el Senado. La norma puede ser promulgada el domingo
Por Freddy Lacio Fernández
Fuente: El Deber
Con el contundente mensaje de “Estados Unidos está atento” lanzado por el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, el respaldo explícito de Washington al presidente Rodrigo Paz Pereira y la aprobación en el Senado del proyecto de Ley de Regulación de Estados de Excepción, Bolivia cerró ayer una de las jornadas más importantes desde el inicio de la actual crisis política y social.
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El apoyo norteamericano se tradujo en una defensa abierta de la legitimidad del Gobierno boliviano, el rechazo a cualquier intento de desestabilización y el compromiso de reforzar la cooperación bilateral, mientras el oficialismo logró encaminar una norma que podría ser aprobada en Diputados y promulgada durante el fin de semana, para fortalecer la capacidad de respuesta del Estado frente a situaciones de conmoción interna.
El espaldarazo internacional llegó primero desde el Departamento de Guerra de Estados Unidos y la Coalición Anticártel de las Américas (A3C), alianza integrada por doce países del continente que coordina acciones contra organizaciones criminales y redes terroristas asociadas al narcotráfico. A través de un comunicado difundido por la embajada estadounidense, Hegseth manifestó el rechazo de la coalición a cualquier intento de derrocar al gobierno constitucional boliviano.
“El Departamento de Guerra y la Coalición Anticartel de las Américas rechazan todo intento de derrocar al gobierno legítimo del presidente”, señala la declaración. A continuación, el alto funcionario afirmó que “Estados Unidos está atento” y advirtió que Bolivia no debe volver a caer bajo el antiguo esquema de dominio narcoterrorista que durante años afectó a distintas regiones del continente.
El secretario agregó que su país continuará apoyando a sus socios regionales para impedir que las organizaciones criminales sigan obteniendo recursos mediante actividades ilícitas vinculadas con la violencia, la muerte y la destrucción.
Norma aprobada
Mientras ese respaldo internacional se consolidaba, la Asamblea Legislativa aprobó anoche, casi sin oposición, los 19 artículos del proyecto de Ley de Regulación de Estados de Excepción y lo remitió a la Cámara de Diputados, que actuará desde este mismo sábado como cámara revisora. A las 22:31 de este jueves, el Senado aprobó el documento en sus dos estaciones, aunque con varias modificaciones.
Solo la consideración en grande generó un debate de aproximadamente dos horas. De hecho, tomó más tiempo la lectura del informe de comisión que la discusión entre los senadores. Una vez iniciada la revisión en detalle, el pleno aprobó los artículos sin mayores observaciones.
Según informó el secretario de la Cámara, participaron 18 senadores conectados de manera virtual y 14 de forma presencial, haciendo un total de 32 legisladores presentes en la sesión. De ese número, el promedio de aprobación fue de 25 votos a favor, mientras que el resto se distribuyó entre abstenciones y votos en contra.
La iniciativa reglamenta el artículo 137 de la Constitución Política del Estado y establece que, ante amenazas a la seguridad nacional, conmoción interna, amenazas externas o desastres naturales, el Presidente podrá declarar el estado de excepción en todo o parte del territorio nacional.
Asimismo, fija una duración máxima de 90 días, obliga a la Asamblea Legislativa a sesionar de manera permanente una vez conocida la declaratoria y establece que el tratamiento parlamentario no podrá extenderse más allá de 72 horas. También contempla atribuciones específicas para la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas en el cumplimiento de las medidas adoptadas durante la vigencia del estado de excepción.
El oficialismo espera completar el trámite legislativo en las próximas horas. Si se cumplen esos plazos, la nueva normativa podría ser promulgada durante el fin de semana, en medio de una coyuntura marcada por bloqueos, tensiones políticas y un respaldo internacional que el Gobierno interpreta como una clara señal de confianza hacia la administración de Rodrigo Paz.
Fuente: El Deber

