Paz enfatizó que la nueva Cancillería trabajará para la diversidad, atención a las distintas naciones que comprenden el Estado y respetó a la pluralidad de pensamientos.
eju.tv / Video: RRSS Presidente Rodrigo Paz
El presidente Rodrigo Paz presentó esta noche (13) nuevos lineamientos de la política exterior de Bolivia, con un discurso que marcó un quiebre con el pasado porque la cancillería dejará de ser un instrumento al servicio de una ideología o partido político para convertirse en una institución innovadora, diversa y al servicio de todos los bolivianos, sin distinción de pensamiento. La transformación, según el mandatario, busca posicionar a la diplomacia boliviana a la altura de las grandes cancillerías del mundo, priorizando el conocimiento, la innovación y el servicio a la patria.
“Si la Cancillería de un país no genera conocimiento en la formación y no genera innovación, está claro que no va a poder estar relacionada a la altura de las grandes cancillerías del mundo, y es muy difícil reordenar una Cancillería que tenía una funcionalidad más de orden ideológico que de servicio al concepto patria. Trabajaba para un partido político, trabajaba para una lógica de pensamiento político, no trabajaba para el conjunto de bolivianos y bolivianas que libremente pueden pensar o tener definiciones políticas, las que quieran, pero que tiene una cancillería que representa al conjunto de los bolivianos más allá de sus posicionamientos políticos”, afirmó el mandatario.
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Paz enfatizó que la nueva Cancillería trabajará para la diversidad, atención a las distintas naciones que comprenden el Estado y respetó a la pluralidad de pensamientos. “No puedes tener una Cancillería al servicio de una o dos naciones, ni de uno ni dos pensamientos, sino a la diversidad de pensamientos al servicio de la patria”, enfatizó Paz, al describir el cambio estructural como una de las transformaciones más profundas de su gestión.
La política exterior, según el mandatario, debe ser un servicio tangible para la gente, no limitarse a protocolos o comunicados. Paz destacó que la diplomacia debe traducirse en inversión, mercados, financiamiento, tecnología, conectividad y protección efectiva para los bolivianos en el exterior. “Donde hay un boliviano, ahí está la patria”, sentenció y remarcó que la nueva visión implica atender a todos los ciudadanos sin distinción de ideología.
Asimismo, Paz también vinculó la renovación diplomática con el manejo de la crisis interna. “Hemos estado 53 días donde el diálogo fue la principal forma de ir resolviendo los problemas entre bolivianos”, recordó, al defender la paciencia patriótica como herramienta de gobernabilidad. El presidente insistió en que, aunque el Estado actuó cuando fue necesario, primero fue el diálogo, el encuentro y el consenso, valores esenciales de la democracia que, según dijo, Bolivia había olvidado.