El analista sostiene que las medidas de presión han dejado de representar el sentir de la mayoría de la población y advierte que la democracia debe resolver sus conflictos dentro de las reglas constitucionales y no mediante la imposición de la fuerza.
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La prolongación de los bloqueos y la creciente afectación económica que golpea a millones de bolivianos habría provocado un cambio en la percepción ciudadana sobre las medidas de presión impulsadas por sectores radicales, según el diagnóstico del periodista y analista político Andrés Gómez Vela, quien considera que las movilizaciones ya no cuentan con el respaldo social que tuvieron en otras coyunturas del país.
“Es un trabajo de largo aliento, pero estamos ganando, ¿por qué? porque no tiene respaldo en El Alto ni en La Paz, es un bloqueo que tiene una perspectiva distinta a anteriores bloqueos”, afirmó Gómez al referirse al proceso de transformación social y política que, a su juicio, comienza a evidenciarse en distintas regiones del país frente a estrategias de confrontación que durante años lograron movilizar a amplios sectores ciudadanos.
El analista señaló que una de las señales más claras de ese cambio es la posición asumida por importantes sectores de El Alto, históricamente vinculados a movilizaciones sociales de gran impacto nacional. “El bloqueo no tiene el respaldo de El Alto como solía tener antes”, sostuvo, al remarcar que la actual conflictividad no genera la adhesión automática que podía observarse en otros momentos de la historia reciente boliviana.
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Según Gómez, la diferencia radica en que amplios sectores ciudadanos hoy perciben los bloqueos desde una perspectiva distinta, especialmente por los efectos que generan sobre la economía familiar, el abastecimiento de productos y las posibilidades de trabajo de miles de personas.
En ese contexto, el analista advirtió que la democracia no puede quedar subordinada a la capacidad de presión de grupos organizados ni a mecanismos de hecho que busquen alterar el mandato otorgado por las urnas.
“No es democrático que un bloqueo de caminos tumbe a un presidente”, afirmó al referirse a las demandas de sectores que exigen la salida anticipada del presidente Rodrigo Paz Pereira.
Para Gómez, la legitimidad de un sistema democrático se sustenta precisamente en el respeto a las reglas constitucionales. “La democracia no solamente es protestar, no solamente es el voto, sino la democracia es las reglas de juego, respetar las reglas de juego”, sostuvo.

El analista recordó que la propia Constitución establece mecanismos para que la ciudadanía pueda expresar su descontento con una gestión de gobierno. “Si ese gobierno no satisface a la sociedad, la sociedad tiene derecho a promover un referendo revocatorio”, explicó.
A juicio de Gómez, el desafío actual consiste en fortalecer una cultura democrática basada en instituciones y procedimientos constitucionales, para evitar que la resolución de conflictos quede determinada por la capacidad de presión de determinados grupos o por la denominada ‘ley del más fuerte’.
Para el periodista, los cambios observados en la actitud de sectores urbanos y populares sugieren que una parte importante de la ciudadanía comienza a privilegiar la estabilidad, el trabajo y el respeto al orden democrático por encima de la confrontación permanente.