Ayer, un contingente combinado de policías y militares ingresó a San Julián para despejar la carretera; sin embargo, tras un primer momento en que logró el objetivo, la respuesta de los movilizados fue violenta con el saldo de seis policías heridos, cuatro de ellos por disparo de arma de fuego.

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, aseguró este domingo que desde el punto de vista legal lo que sucedió ayer, en San Julián, puede verse como un “alzamiento armado” y un “ataque al Estado”.
“Estos disparos que han efectuado contra efectivos que estaban en la ruta de San Julián realmente nos han dejado a todos estupefactos, con un tema que hasta legalmente puede ser visto como alzamiento armado, como un ataque al Estado, como un tema de terrorismo y como grupos irregulares”, declaró Justiniano en entrevista con radio Panamericana.
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Ayer, un contingente combinado de policías y militares ingresó a San Julián para despejar la carretera; sin embargo, tras un primer momento en que logró el objetivo, la respuesta de los movilizados fue violenta con el saldo de seis policías heridos, cuatro de ellos por disparo de arma de fuego.
Tras la intervención, los uniformados tuvieron que replegarse ante el ataque armado, y la vía fue nuevamente bloqueada.
La autoridad señaló que se pasó “de las piedras a las balas”, y lamentó que uno de los uniformados herido se encuentre “muy grave”.
Señaló que los últimos acontecimientos dejan ver que el financiamiento del Chapare extendió sus ramas a otras regiones del país, lo que causa preocupación, porque si bien se conoce que el PCC y el Comando Vermelho, grupos criminales, tienen interés de ver al país en esta situación, ahora “el panorama cambia completamente”.
Agregó que, ante este nuevo escenario, el Estado también va a actuar de manera diferente. “Vamos a actuar con mayor fuerza para que este tipo de situaciones no conviertan al país en una mafia criminal como ha sido los últimos 20 años”, dijo.
Indicó que el pueblo está cansado de bloqueos y confrontación entre bolivianos, por lo que se hará todo lo posible para tener diálogo, pero también se buscará que los ciudadanos sean abastecidos, pase alimento y circulen vehículos. “El concepto es que volvamos a la normalidad”, agregó.
Recordó que tras el operativo de desbloqueo que se ejecutó el viernes en Lipari, al sur de la ciudad de La Paz, la zona volvió a la normalidad y está “contenta”, hecho que debe replicarse en todos los puntos del país para “no estar enclaustrados en estructuras que dependen de mafias criminales del narcotráfico, la corrupción y el crimen”.