El jugador inglés se tapó la boca durante una discusión con Jordan Ayew, pero no fue sancionado, desatando las protestas de Paraguay y un nuevo debate sobre la llamada ‘Ley Vinicius’.

La imagen de Jude Bellingham llevándose la mano a la boca durante el encuentro entre Inglaterra y Ghana ha abierto un nuevo frente de polémica en el Mundial. El centrocampista inglés protagonizó varios momentos de tensión con futbolistas y miembros del cuerpo técnico ghanés, pero una acción concreta ha encendido el debate sobre la aplicación de una de las normas más controvertidas implantadas por la FIFA.
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Durante el partido disputado en Boston, las cámaras captaron al jugador del Real Madrid tapándose la boca mientras intercambiaba palabras con Jordan Ayew. El gesto recordó inmediatamente al castigo impuesto días atrás a Miguel Almirón, expulsado con tarjeta roja directa en el duelo entre Paraguay y Turquía por una acción similar.
La diferencia de criterio no ha sentado nada bien en Paraguay. La Federación Paraguaya de Fútbol ha presentado una protesta formal ante la FIFA al considerar que la nueva reglamentación no se está aplicando con la misma severidad para todos los equipos.
El futbolista paraguayo se convirtió el pasado 20 de junio en el primer jugador expulsado en un Mundial por incumplir la normativa que prohíbe taparse la boca al dirigirse a un adversario. La medida, popularmente conocida como la ‘Ley Vinicius’, pretende evitar que posibles insultos o expresiones discriminatorias queden fuera del alcance de las cámaras y de los sistemas de revisión.
Cabe recordar que la normativa establece que si un jugador se cubre la boca para arremeter verbalmente contra un rival, el árbitro debe expulsarlo con tarjeta roja. Esta regla surgió tras el incidente pasado en Champions League, cuando un incidente entre Gianluca Prestianni y Vinicius Junior provocó la activación del protocolo antirracista y un intenso debate sobre la necesidad de aumentar el control sobre este tipo de situaciones, lo que derivó en la actual ‘Ley Vinicius’.

