La advertencia es clara: de no resolverse la recolección de residuos sólidos en los próximos días, los bloqueos podrían dejar como herencia no solo una crisis política y económica, sino también un brote sanitario de graves consecuencias que podría desbordar al ya golpeado sistema de salud paceño.

eju.tv y Agencias
El Ministerio de Salud y Deportes, a través del Programa Nacional de Gestión de Salud Ambiental (PNGSA), informó hoy (09) que realiza un estricto seguimiento a los riesgos sanitarios derivados de la interrupción parcial de la recolección de residuos sólidos y hospitalarios, provocada por los bloqueos de carreteras. La cartera de Estado advirtió que la acumulación prolongada de desechos afecta de forma inmediata la salud pública y el medio ambiente, una situación especialmente crítica en las ciudades de La Paz y El Alto, donde la basura ya comienza a podrirse en calles y avenidas y elevan el riesgo de brotes de infecciones respiratorias agudas (IRAS) y enfermedades diarreicas agudas (EDAS).
Según los informes técnicos del PNGSA, la crisis sanitaria potencial incluye la proliferación de vectores como moscas y roedores, la generación de lixiviados (líquidos contaminantes) y un incremento en el riesgo de enfermedades gastrointestinales. Esta problemática se agrava en los establecimientos de salud, donde la acumulación de residuos biocontaminados y cortopunzantes amenaza con saturar las áreas de almacenamiento temporal lo que elevan el peligro de exposición para pacientes y personal médico.
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Ante este escenario, el Ministerio coordina acciones con instancias municipales y ambientales para identificar puntos críticos, evaluar tiempos de acumulación y monitorear la continuidad de los servicios de recolección. La preocupación es máxima en zonas cercanas a centros de salud y sectores densamente poblados, donde los desechos hospitalarios conviven con la basura domiciliaria en una mezcla que los expertos califican como un cóctel infeccioso.
Debido a los bloqueos que restringen el ingreso de alimentos, medicamentos, combustible y oxígeno medicinal, la gobernación de La Paz declaró el 2 de junio emergencia sanitaria y humanitaria departamental en medio de una crisis que ahora se agrava por la acumulación crítica de residuos sólidos en las ciudades de La Paz y El Alto. Según datos oficiales, El Alto produce entre 850 y 900 toneladas de basura diarias, mientras que La Paz genera entre 600 y 650 toneladas, un volumen que ya no puede ser evacuado por los bloqueos, lo que provoca un peligroso caldo de cultivo para focos infecciosos.

Ante este panorama, la Secretaría Departamental de Protección a la Madre Tierra advirtió que la acumulación de desechos favorece la proliferación de moscas, roedores y otros vectores transmisores de enfermedades, provoca malos olores y deteriora las condiciones ambientales.
“La prioridad en este momento es proteger la salud de la población y prevenir consecuencias mayores”, afirmó el secretario departamental de Gestión Ambiental, Gabriel Pari, en un llamado urgente a las autoridades y a los sectores movilizados para que permitan la evacuación de la basura antes de que la emergencia sanitaria se convierta en una tragedia epidemiológica.
Por su parte, la secretaria municipal de Salud de El Alto, Rosse Mary Blanco, explicó que los residuos infecciosos se generan en hospitales, clínicas, laboratorios y otros entornos, y requieren un manejo y eliminación de cuidado, ya que contienen patógenos como bacterias, virus y otros microorganismos. El contacto con esos residuos supone un riesgo para cualquiera que entre en contacto con ellos y también tiene el potencial de contaminar superficies o materiales.

Desde hace 40 días la ciudad de El Alto vive jornadas de bloqueo que han impedido el acceso a lugares clave como el relleno sanitario de Villa Ingenio.
La situación obligó a la empresa encargada del recojo de residuos a suspender el servicio desde hace más de dos semanas. Los contenedores se encuentran rebasados y los desechos empiezan a esparcirse sobre las calles, cerca de centros de abasto, hospitales, plazas y parques.
Según la información proporcionada por la empresa de aseo, el personal intenta contener el problema y utiliza bolsas negras para recoger parte de los residuos dispersos y agruparlos en espacios delimitados.
Para prevenir focos de infección, el Ministerio de Salud recomendó a la población evitar la manipulación de residuos acumulados, mantener la basura domiciliaria embolsada y cerrada, reforzar el lavado frecuente de manos, no quemar basura para no deteriorar la calidad del aire y reportar acumulaciones críticas a las autoridades municipales.
La advertencia es clara: de no resolverse la recolección de residuos sólidos en los próximos días, los bloqueos podrían dejar como herencia no solo una crisis política y económica, sino también un brote sanitario de graves consecuencias que podría desbordar al ya golpeado sistema de salud paceño.