Transportistas agradecen a don Marcelo, el hombre que los acogió durante los bloqueos


En su vivienda, los choferes encontraron mucho más que refugio. Tuvieron agua, electricidad y un espacio donde poder sobrellevar la incertidumbre mientras las carreteras permanecían cerradas.

Fuente: El Deber



Por Erika Segales

 

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En medio de las semanas más difíciles marcadas por bloqueos y rutas interrumpidas, una historia de solidaridad se convierte en símbolo de humanidad: la historia de Don Marcelo, el vecino que abrió las puertas de su hogar a transportistas que quedaron varados durante casi 50 días en la ruta a Desaguadero.

En su vivienda, los choferes encontraron mucho más que refugio. Tuvieron agua, electricidad y un espacio donde poder sobrellevar la incertidumbre mientras las carreteras permanecían cerradas, pero sobre todo, encontraron compañía en medio de la crisis.

“Me están dejando, yo los quiero mucho a todos, han sido mi familia. Tengo tíos, hermanos, todo completo. Cada vez que vengan lleguen a la casa y de aquí vamos a cocinarnos, no duden en venir, los voy a esperar. No los voy a olvidar, tampoco ustedes (me olviden), en la vida nada es eterno”, expresó Don Marcelo al momento de la primera despedida, cuando las rutas comenzaron a liberarse.

Antes de partir uno de los choferes que fue acogido también manifestó su agradecimiento. “Yo quiero agradecer a don Marcelo, que nos ha cobijado en este sector, en este lugar, ¿dónde podíamos estar nosotros? más bien tenemos que agradecer bastante a don Marcelo, porque nos facilitaron todo en el lugar, la luz, el agua, muchas gracias Marcelo”, dijo antes de partir.

Sin embargo, la historia no terminó allí, a las pocas horas, los transportistas decidieron regresar hasta su casa, ya no por necesidad, sino por gratitud.

“Muchas gracias por acogernos aquí en tu casa a los transportistas. No se olviden colegas transportistas al señor Marcelo de visitarle”, expresó uno de los transportistas quién le entregó algunos víveres indicando que eran parte de la ayuda enviada por el Ministro de Obras Publicas, Mauricio Zamora, para los choferes.

Don Marcelo, visiblemente conmovido, insistió en que su gesto nunca tuvo la intención de obtener retribuciones. “El gesto que hice con mis colegas no era para recibir algo a cambio”, afirmó agradecido.

El vínculo que nació en medio de la adversidad, se expresa más allá de una ayuda circunstancial, se torna en una relación de amistad, y forma parte de las historias de vida de los choferes que resistieron por aproximadamente 50 días en las carreteras.