Bolivia: la defensa del siglo XXI debe proteger a las personas y fortalecer la democracia


El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, presentó en la XVII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas una visión de la seguridad centrada en la protección de la vida, la resiliencia institucional, la cooperación regional y la defensa del Estado de derecho frente a las nuevas amenazas que enfrenta el continente.

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano. Foto: Min Defensa

eju.tv



Bolivia propuso una nueva visión de la defensa para el siglo XXI, basada en la protección de las personas, el fortalecimiento de la democracia y la cooperación entre los países de la región, durante la XVII Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas (CMDA), que reúne en Cusco, Perú, a las máximas autoridades de Defensa del continente para analizar los desafíos comunes en materia de seguridad.

En representación del Estado Plurinacional de Bolivia, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, sostuvo que las amenazas contemporáneas obligan a ampliar el concepto tradicional de defensa, ya que los riesgos que hoy enfrentan las naciones trascienden el ámbito estrictamente militar e incluyen al crimen organizado transnacional, los ciberataques, la desinformación, los desastres naturales y otras amenazas híbridas que buscan debilitar las instituciones democráticas.

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«Hoy la primera misión de la defensa del siglo XXI no consiste únicamente en proteger el territorio. Consiste en garantizar que el Estado nunca pierda la capacidad de proteger a su pueblo», afirmó la autoridad al presentar el nuevo enfoque de defensa que impulsa Bolivia.

Durante su intervención, el Ministro explicó que la seguridad de los Estados ya no puede medirse únicamente por su capacidad militar, sino también por la fortaleza de sus instituciones, la resiliencia frente a las crisis y la capacidad de preservar el Estado de derecho aun en los escenarios más complejos.

Justiniano se refirió al nuevo enfoque de Bolivia en materia de defensa. Foto: Min. Defensa

En ese contexto, advirtió que organizaciones criminales transnacionales, estructuras dedicadas al narcotráfico, redes de corrupción y amenazas híbridas buscan erosionar la autoridad legítima de los Estados y debilitar la confianza ciudadana en la democracia, por lo que la respuesta debe orientarse no solo a combatir delitos, sino también a fortalecer las instituciones y proteger la libertad de los pueblos.

Justiniano señaló que Bolivia vivió recientemente una experiencia que reafirmó esa visión, al enfrentar una situación extraordinaria que afectó el libre tránsito, el abastecimiento y la seguridad de la población. Destacó que la mayor fortaleza del Estado fue preservar la legalidad, actuar con proporcionalidad y recuperar la normalidad respetando plenamente el Estado de derecho.

«La mayor victoria de una democracia no es solamente superar una amenaza; es impedir que esa amenaza quiebre sus instituciones o la obligue a renunciar a sus propios principios», enfatizó.

El ministro ilustró esa concepción con la reciente misión humanitaria desarrollada por rescatistas militares bolivianos en Venezuela, donde efectivos especializados de las Fuerzas Armadas participaron en operaciones internacionales de búsqueda y rescate tras el terremoto que afectó a ese país. Señaló que esa experiencia demuestra que la defensa moderna también se expresa cuando las Fuerzas Armadas salvan vidas, brindan ayuda humanitaria y cooperan con otras naciones frente a emergencias.

La delegación boliviana que participa en el encuentro continental. Foto: Min. Defensa

«La defensa alcanza su expresión más noble cuando está al servicio de las personas. La defensa comienza protegiendo el territorio, pero alcanza su máximo sentido cuando protege la vida, la libertad y la dignidad de las personas», afirmó.

El titular de Defensa destacó que ningún país puede enfrentar por sí solo las amenazas actuales y reafirmó el compromiso de Bolivia con una cooperación internacional basada en el respeto a la soberanía, la reciprocidad y la obtención de resultados concretos para los pueblos.

Sostuvo que compartir inteligencia, fortalecer capacidades institucionales, desarrollar interoperabilidad e intercambiar experiencias constituye una necesidad estratégica para preservar la paz y la seguridad hemisférica, al tiempo que subrayó que «cooperar no significa renunciar a la soberanía; significa fortalecer nuestra capacidad para ejercerla».

La autoridad boliviana convocó a los países del continente a construir una comunidad de confianza estratégica capaz de proteger la libertad, la democracia y la dignidad de las personas, al señalar que el verdadero sentido de la defensa en el siglo XXI se define por aquello que los Estados son capaces de proteger.

«La defensa del siglo XXI ya no se define solamente por aquello contra lo que lucha. Se define, sobre todo, por aquello que protege: la vida de las personas, la libertad de nuestros pueblos, la fortaleza de nuestras instituciones y la esperanza de las futuras generaciones», sentenció.