Sólo el cambio climático representó una pérdida de 325 millones hace 10 años, cuando se presentó similar situación, de acuerdo con datos de la Cepal.
Fuente: El Diario
El “Súper Niño” y la falta de gas provocarán riesgo alimentario y afectará a la economía nacional. La Cámara Nacional de Industrias lamenta que mientras los países de la región ya trabajan para encarar el fenómeno climático, en el país todavía no se ha presentado un plan.
El asesor económico de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Hugo Siles, presentó los efectos que provocará El Niño, principalmente sequías en algunas regiones del territorio nacional, así como la baja producción de gas.
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Los industriales advierten que ese fenómeno afectará a la economía nacional, así como a todo el sector industrial, por la falta de agua y las altas temperaturas que se puedan registrar, especialmente en el altiplano boliviano.
Alertan de una crisis hídrica, que tendrá un impacto porcentual de 0,3% a 2 puntos en la economía nacional. Las pérdidas serán cuantiosas de entre 275 millones a más de 500 millones de dólares.
Plan
“No nos estamos preparando, pese a que no sólo las instancias oficiales en el país, como es el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), ya advirtieron que se viene El Niño 2026-2027, similar al de 10 años atrás, que causó más de 325 millones de dólares en pérdidas, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal)”, reflexionó el investigador y docente de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Lucio Tito.
Asimismo, agencias internacionales alertan a la región. Desde septiembre de 2026 ya se sentirá y posiblemente dure hasta junio de 2027.
Frente a la inminente intensificación del fenómeno de El Niño 2026-2027, catalogado como un potencial “Súper Niño” con anomalías térmicas extremas y efectos similares al devastador evento de 2015-2016, el Plan de Preparación de Bolivia debe priorizar la resiliencia hídrica, el almacenamiento estratégico y la prevención antes que la reacción, recomendó el experto.
El enfoque reactivo del pasado (como la simple distribución tardía de cisternas) es insuficiente para frenar las pérdidas millonarias proyectadas en la seguridad alimentaria nacional, señaló.
Gas
Por otra parte, los industriales sostienen que no sólo El Niño impactará en la economía nacional, también la falta de gas, cuya producción bajó en los últimos años y la cifra en 2026 llega a 26.6 millones de metros cúbicos día (MMmcd). En 2014 alcanzó a 60 MMmcd y el 2025 terminó con menos de 30 MMmcd.
Siles, en su exposición, explicó que la oferta y la demanda están por cruzarse, es más probable que la segunda se incremente y la primera baje, lo que provocaría una gran afectación a la industria nacional, ya que el 51% depende de este energético.
De acuerdo con una proyección realizada por los industriales, la producción de gas oscilaría entre 20 a 25 MMmcd al 2030.
El analista de hidrocarburos de la Fundación Jubileo, Raúl Velásquez, en declaraciones a medios de comunicación, explicó que, de aprobarse una nueva ley de hidrocarburos en la presente gestión, los resultados se verían entre 3 a 5 años, y la producción se podría normalizar entre 7 a 10 años, debido a que la exploración toma su tiempo, así como el desarrollo de los campos.
Mientras el consultor en energía Álvaro Ríos, en declaraciones a los medios, adelantó que a partir del 2029 se importará gas natural, mientras que las reservas para el gas domiciliario alcanzarían hasta el 2035.
Precios
Uno de los temas a tocar por la actual administración del Estado será el precio de los combustibles en el país, ya que los valores bajos no son atractivos para los inversionistas.
Al respecto, por ejemplo, Siles recordó que el millón de BTU de gas en el mercado de Bolivia oscila entre 1,03 a 1,07 dólares, mientras que en Brasil el valor está entre 6,5 a 6,8 dólares. Similar situación se encuentra en el sector eléctrico, donde también prevalecen los subsidios.
El anuncio de que la subvención al gas será hasta diciembre de 2026, ya generó una ola de especulaciones y proyecciones de nuevos precios; sin embargo, en enero de 2027 ingresará a revisión la nueva tarifa de los combustibles.
Estructura y contenido técnico que debe contemplar el plan por sector
1. Abastecimiento de Agua para el Consumo Humano
La prioridad máxima ante un escenario de sequía extrema es asegurar la supervivencia humana mediante un manejo eficiente del recurso:
- Cosecha masiva de agua: Habilitación e impermeabilización inmediata de atajados, aljibes y sistemas de captación pluvial en techos comunitarios antes de que cesen por completo las lluvias.
- Pozos profundos y plantas: Rehabilitación de pozos subterráneos inactivos y optimización de plantas potabilizadoras en los municipios más vulnerables del Altiplano, Valles y el Chaco.
- Racionamiento y contingencia urbana: Diseño de cronogramas de distribución regulada en ciudades intermedias y capitales vulnerables a la escasez hídrica masiva.
- Monitoreo de calidad: Kits de purificación rápida y control sanitario estricto para evitar brotes de enfermedades transmitidas por agua estancada o de baja calidad.
2. Sector Agropecuario y Producción de Alimentos
El motor agrícola del país, especialmente en el Oriente (Santa Cruz) y los Valles, sufrirá el impacto combinado de estrés térmico, plagas e irregularidad de lluvias:
- Cobertura de suelos (Mulching): Implementación de materia orgánica en los cultivos para disminuir la evaporación directa y retener la humedad crítica del suelo.
- Control biológico de plagas: Monitoreo fitosanitario estricto ante la proliferación acelerada de gusanos y hongos, debido a las altas temperaturas veraniegas.
- Seguro Agrario Universal: Inyección de fondos y activación del seguro para proteger el capital de inversión de los pequeños y medianos productores agrícolas ante la pérdida total de cultivos.
- Fumigación y logística de insumos: Asegurar la disponibilidad y el abastecimiento de combustible oportuno para maquinaria de riego y control aéreo en las campañas de verano.
3. Mitigación y Resguardo Ganadero
El ganado en Beni, el Chaco y el Altiplano se enfrentará a la deshidratación y a la pérdida masiva de pastizales:
- Reservas forrajeras urgentes: Elaboración masiva de silos, henificación y rollos de forraje antes del pico de calor extremo para evitar la hambruna ganadera.
- Sistemas de sombreado y bienestar animal: Creación de zonas de ramoneo o infraestructura de sombreado de emergencia para contrarrestar el estrés térmico bovino y porcino.
- Infraestructura ganadera hídrica: Perforación de pozos exclusivamente pecuarios y limpieza profunda de atajados comunales para garantizar agua limpia.
- Vigilancia epidemiológica: Protocolos estrictos para el desecho sanitario de cadáveres animales y control pecuario preventivo para evitar epidemias.
4. Seguridad Alimentaria y Estabilización de Precios
Para evitar el desabastecimiento en los mercados nacionales y frenar la especulación:
- Reservas estatales estratégicas: Compra y almacenamiento anticipado por parte de Emapa de granos e insumos esenciales (maíz, soya, trigo) para asegurar el suministro a las cadenas avícolas, porcinas y lecheras.
- Apoyo a la agricultura familiar: Distribución de semillas de ciclo corto y variedades de hortalizas tolerantes a la sequía extrema en valles y altiplano.
- Control de precios y contrabando: Monitoreo estricto del flujo de alimentos en mercados fronterizos para evitar la fuga de productos básicos en tiempos de escasez.
5. Control de Incendios Forestales e Intervención Transversal
El “Súper Niño” eleva drásticamente el combustible vegetal seco en la Chiquitania, Amazonia y el Chaco
- Manejo integral del fuego: Implementación de quemas prescritas y controladas durante las épocas húmedas para reducir la biomasa seca inflamable y cortar la continuidad del bosque.
- Activación del Conarade y Decreto Supremo: Coordinación presupuestaria y legal inmediata entre el nivel central, gobernaciones y municipios mediante el decreto gubernamental preventivo
- Alertas agrometeorológicas en tiempo real: Uso y difusión masiva de los boletines estacionales del Senamhi para planificar las fases de siembra o movilización de ganado según las tendencias del trimestre. (Fuente: Lucio Tito
Fuente: El Diario

