Gobierno pide disculpas por filas de combustible y atribuye la crisis a 53 días de bloqueos que dañaron la cadena  de suministro


El vocero explicó que durante los casi dos meses de bloqueos de carreteras, las cisternas permanecieron varadas, lo que generó un colapso en la logística de importación, almacenamiento y distribución.

eju.tv / Video: Cadena A

El vocero presidencial, José Luis Gálvez, ofreció hoy (08) una disculpa pública a la población boliviana por las largas filas que persisten en los surtidores de todo el país, y atribuyó la crisis de abastecimiento a los 53 días de bloqueos que, según explicó, dañaron gravemente toda la cadena de suministro de combustible. Gálvez aseguró que el Gobierno trabaja en corregir los problemas logísticos y que la normalización se dará próximamente.



“Aprovecho para mencionar en el marco de la sinceridad las disculpas con la población por las colas que se siguen registrando después de 15 días de que ya las cisternas han podido circular. No es normal, pero tienen una explicación. Primero, que estos 50 días de bloqueos nos han dañado toda la cadena de suministros”, dijo Gálvez en conferencia de prensa, al justificar la demora en la distribución de carburantes.

El vocero presidencial, José Luis Gálvez. Foto: APG

El vocero explicó que durante los casi dos meses de bloqueos de carreteras, las cisternas permanecieron varadas, lo que generó un colapso en la logística de importación, almacenamiento y distribución.

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“Esto trae un problema logístico de fondo que se está corrigiendo, pero ha sido muy complejo echarlo a andar. Adicionalmente, ha habido un problema durante varios días en la frontera con Chile, en Colchane y Pisiga, que ha impedido el tráfico de determinadas movilidades. Por las gestiones del viceministro del área, eso está siendo atendido y solucionado”, enfatizó la autoridad.

Gálvez también mencionó un factor adicional: los controles de calidad del combustible en los que se han aplicado más medidas de seguridad para que llegue combustible de calidad a la población.

“Hemos tenido problemas con la calidad del combustible en el pasado muy reciente y no podemos permitirnos el lujo de que eso vuelva a suceder. Por eso se han tomado medidas para que se controle la calidad de manera muchísimo más acuciosa, eso está normado”, remarcó la autoridad al justificar que los nuevos protocolos han ralentizado los despachos para evitar que la gasolina y el diésel lleguen contaminados a los surtidores.

Horas antes, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aseguró que el combustible necesario para atender la demanda está garantizado, pero atribuyó la “falta de fluidez” en los despachos a los rigurosos controles de seguridad que aplica antes de que los carburantes lleguen a las estaciones de servicio.