Familiares afirman que hace más de dos meses perdieron contacto con nueve jóvenes que salieron de Rincón de Palometas hacia Europa, al conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
El tío de una de las víctimas pide apoyo a las autoridades para traer devuelta a su sobrino desde Rusia. Foto: El Deber
Fuente: El Deber
La Fiscalía de Santa Cruz presentó este viernes la imputación formal contra tres hombres acusados de integrar una presunta red dedicada al reclutamiento de bolivianos para enviarlos a la guerra entre Rusia y Ucrania. El Ministerio Público los procesará por el delito de trata de personas con fines de reclutamiento en conflictos bélicos y solicitará su detención preventiva por el plazo máximo que permite la ley.
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El fiscal del caso, Mijail Cavero, informó que la decisión se sustenta en los primeros elementos colectados durante la investigación, entre ellos declaraciones de familiares de las víctimas, documentación, teléfonos celulares, computadoras y pasaportes secuestrados durante los allanamientos realizados por la Policía.
«El Ministerio Público va a presentar la imputación formal por el delito de trata de personas con fines de reclutamiento en conflictos bélicos y solicitará la detención preventiva por el término máximo», señaló la autoridad.
La investigación identifica como principal sospechoso a Amador A., quien permanece prófugo. De acuerdo con la Fiscalía, los tres aprehendidos mantenían un vínculo directo con él: dos son sus hermanos y uno es su exyerno.
Según Cavero, las pesquisas apuntan a que los ahora imputados colaboraban en la captación y traslado de las víctimas, funciones consideradas esenciales dentro del delito investigado.
«El autor principal habría captado a las víctimas y, junto con sus coautores, ayudó en el traslado de estas personas. Tenemos indicios de que se desplazaban hasta la comunidad de Rincón de Palometas para captar a los jóvenes y trasladarlos posteriormente hacia Europa, donde terminarían involucrados en el conflicto entre Rusia y Ucrania», explicó.
Durante los operativos, la Policía secuestró teléfonos celulares, computadoras y decenas de pasaportes, elementos que ahora forman parte de la investigación.
El fiscal indicó que los imputados no lograron justificar por qué tenían esa documentación en su poder, por lo que esos indicios serán incorporados como prueba durante la etapa judicial.
«Los denunciados no han podido especificar por qué motivo tenían esos pasaportes en su poder», sostuvo Cavero.
La Fiscalía considera que estos elementos podrían ayudar a establecer si existían más personas en proceso de ser enviadas al exterior bajo el mismo mecanismo utilizado con las primeras víctimas.
«Lo último que nos dijo fue que estaba entrenando»
Mientras la investigación avanza, en la comunidad de Rincón de Palometas, municipio de Santa Rosa del Sara, persiste la incertidumbre entre las familias de los jóvenes que viajaron a Rusia.
Camilo, tío de uno de los reclutados, contó que su sobrino fue uno de los nueve vecinos que partieron desde esa comunidad y que la última comunicación con él ocurrió el 10 de mayo.
«Siempre nos decía que estaba bien, que estaba aprendiendo el idioma y entrenando. Nunca nos dijo que estaba en combate», relató.
Recordó que la familia intentó convencer al joven para que regresara cuando aún se encontraba en Brasil, pero él ya había tomado la decisión de continuar el viaje.
«No sabemos si fue por el dinero que le ofrecían o porque pensó que no corría peligro. Solo esperamos volver a verlo con vida», expresó.
El familiar aseguró que desde aquella última conversación los mensajes dejaron de ser respondidos y hasta ahora desconocen su paradero.
«No perdemos la esperanza. Hay madres, abuelas y hermanos que siguen esperando una llamada. Lo único que pedimos es que puedan regresar», dijo.
Asimismo, pidió a las autoridades reforzar las acciones para impedir que más bolivianos sean captados por estas organizaciones.
«Que ya no permitan que sigan reclutando jóvenes. Ni siquiera peleamos por nuestra propia patria y ahora nuestros muchachos terminan en una guerra ajena», lamentó.
Las investigaciones continúan para localizar al presunto líder de la organización, quien permanece prófugo. La Fiscalía sostiene que la estructura criminal podría ser más amplia y no descarta nuevas aprehensiones a medida que avancen las pericias sobre los dispositivos electrónicos y la documentación incautada.
Hasta el momento, las autoridades bolivianas investigan 16 casos de presuntas víctimas que habrían sido captadas bajo falsas promesas de empleo y posteriormente trasladadas hacia Rusia, donde, según las denuncias, terminaron vinculadas al conflicto armado con Ucrania.
