«Si mueres, pueden tardar hasta tres meses en avisar a tu familia»: el crudo relato de un colombiano reclutado para la guerra


Familiares en Bolivia aún no tienen la certeza de que sus seres queridos que fueron llevados a la guerra de Rusia, continúen con vida.

 

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Las recientes denuncias sobre ciudadanos bolivianos que habrían sido reclutados para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania han puesto en evidencia un fenómeno que, según testimonios de quienes lo vivieron, se sostiene en falsas promesas de empleo, altos salarios y una realidad muy distinta en el frente de batalla.

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Uno de esos testimonios es el de Yeison Sánchez, un ciudadano colombiano que asegura haber sido reclutado para combatir del lado de Ucrania. En una entrevista, relató que muchos latinoamericanos aceptan viajar convencidos de que recibirán una importante remuneración y desempeñarán tareas con bajo riesgo. Sin embargo, afirmó que el dinero prometido solo se obtiene permaneciendo en la línea de combate, donde las bajas son constantes.

El excombatiente reveló además un aspecto que, según dijo, agrava la incertidumbre de las familias. «Lo primordial que nos dicen es no avisar a las familias, porque son culturas totalmente diferentes. Ellos dicen que se toman tres meses para avisarle a la familia que su ser querido cayó en combate», afirmó. A su juicio, esa práctica explica por qué muchos familiares pasan semanas o incluso meses sin conocer el paradero de quienes viajaron al conflicto.

Sánchez también sostuvo que quienes viajan por cuenta propia tienen mayores posibilidades de regresar una vez concluido su contrato. En cambio, quienes aceptan el traslado financiado por reclutadores quedan sujetos al pago de los gastos del viaje, una situación que, según denunció, termina siendo utilizada para impedir que abandonen el conflicto.

El testimonio cobra relevancia en Bolivia luego de que familiares denunciaran la desaparición de ciudadanos que viajaron con la promesa de obtener altos ingresos. El comandante general de la Policía, Mirko Antonio Sokol, informó que las investigaciones establecieron que al menos 16 bolivianos salieron del país para dirigirse a la zona de conflicto, un caso que actualmente es investigado bajo la figura del delito de trata de personas.