“Su cuerpo no resistió”: Key Romina murió tras 15 días de agonía y su familia exige justicia


Cochabamba. Su caso revela una cadena de violencia: fue atacada en su propia habitación, trasladada contra su voluntad y encontrada inconsciente horas después. La alerta del personal médico permitió activar la investigación y la aprehensión del principal acusado, quien ahora enfrenta un proceso por feminicidio consumado.

 

Fuente: Red Uno



Cristina Cotari

Key Romina Lobo G., de 26 años, llegó a Cochabamba por motivos laborales. Su familia desconocía la relación que mantenía con el hombre señalado como su agresor y tampoco tenía conocimiento de la violencia que presuntamente sufría. Su muerte, después de dos semanas de agonía, convirtió su caso en el séptimo feminicidio registrado en el departamento durante esta gestión.

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23 de junio: la agresión que cambió su vida

La coordinadora nacional de la Fundación Voces Libres, Mercedes Cortés, informó que el 23 de junio  Key Romina se encontraba descansando en su habitación, en el municipio de Entre Ríos, cuando su pareja, identificado como Adán H. C., habría ingresado al lugar y comenzado a agredirla físicamente.

El ataque ocurrió pese a la presencia de vecinos. La joven habría sido sacada por la fuerza, golpeada y trasladada contra su voluntad mientras pedía auxilio.

Un vecino intentó intervenir para ayudarla, pero fue amenazado por el agresor. Según la denuncia, otras personas habrían colaborado con el hecho y esperaban en un vehículo fuera del domicilio.

Traslado y nuevas agresiones

Después de sacarla de su vivienda, Key Romina habría sido llevada hasta una discoteca, donde presuntamente continuaron las agresiones. Posteriormente fue trasladada a un alojamiento, lugar donde habría sido arrojada por las gradas.

Al verla inconsciente y sin reaccionar, el acusado llamó a una ambulancia para solicitar asistencia médica.

La joven fue trasladada inicialmente al Hospital de Entre Ríos, donde el personal médico detectó signos de violencia y alertó a la Policía, al considerar que no se trataba de una simple caída, como inicialmente habría señalado el agresor.

Posteriormente fue derivada al Hospital Viedma de Cochabamba, donde ingresó directamente a la Unidad de Terapia Intensiva.

Primeros días: una familia aferrada a la esperanza

La madre de Key Romina, Dora Guarachi, recibió la noticia de que su hija se encontraba en estado crítico. Desde ese momento, la familia enfrentó una difícil situación mientras la joven permanecía internada.

La Fundación Voces Libres acompañó a los familiares con apoyo para cubrir gastos médicos, estudios, radiografías y otros requerimientos del tratamiento.

La esperanza era que Key pudiera recuperarse y brindar su testimonio sobre lo ocurrido.

Investigación: el caso pasa de tentativa a feminicidio

Tras conocer la gravedad de las lesiones, la Policía inició la investigación y aprehendió al principal acusado, quien actualmente cumple detención preventiva en el penal de San Pedro.

En primera instancia, el caso era investigado como tentativa de feminicidio. Sin embargo, tras el fallecimiento de la víctima, corresponde que sea procesado como feminicidio consumado, delito que establece una pena de 30 años de prisión sin derecho a indulto.

Mercedes Cortés señaló que aún deben reunirse más pruebas para demostrar la responsabilidad del acusado y lograr una sanción ejemplar.

3 de julio: el estado de salud de Key empeora

Un informe médico del Hospital Viedma señaló que la joven sufrió un infarto isquémico acompañado de una hemorragia cerebral, complicaciones derivadas de las lesiones que presentaba.

Los médicos informaron a la familia que, incluso si lograba superar la etapa crítica, existía el riesgo de que quedara con graves secuelas.

8 de julio: Key Romina pierde la batalla

Después de permanecer 15 días internada en terapia intensiva, Key Romina Lobo G., falleció a las 02:30 de la madrugada del miércoles 8 de julio.

Su cuerpo no resistió la gravedad de las lesiones provocadas por la brutal agresión y su muerte elevó a siete los casos de feminicidio registrados en Cochabamba durante el año.

A nivel nacional, su caso incrementó a 46 la cifra de mujeres víctimas de feminicidio en Bolivia.

Un pedido de justicia y una familia en duelo

Tras su muerte, los restos de Key Romina serán trasladados al departamento de Santa Cruz, donde sus familiares le darán cristiana sepultura.

Su madre exige justicia mientras enfrenta la pérdida de su hija. Para Voces Libres, este caso refleja nuevamente la urgencia de fortalecer la protección a las mujeres víctimas de violencia y garantizar procesos que concluyan con sanciones para los responsables.

“Se perdió una nueva vida, la de una joven que estaba iniciando su camino”, lamentó Mercedes Cortés, al recordar que Key llegó a Cochabamba buscando oportunidades laborales y terminó siendo víctima de una violencia que acabó con su vida.