Zúñiga: El 26J fue un montaje del MAS para blindar la reelección de Arce y allanar el camino a la negociación del litio


La Fiscalía mantiene abierta una investigación por los hechos del 26J, pero las declaraciones del excomandante añaden una nueva dimensión al caso, al apuntar a una presunta trama política de largo aliento que, según su testimonio, ya había sido diseñada antes del 26 de junio.

eju.tv / VIdeo: Radio Fides

El excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, aseguró hoy (20) que los hechos del 26 de junio de 2024, investigados como un presunto intento de golpe de Estado, fueron en realidad un montaje orquestado por el gobierno de Luis Arce para garantizar su reelección, la permanencia del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el poder y negociar el litio boliviano con empresas extranjeras. Desde su detención domiciliaria, Zúñiga sostuvo que la toma militar de plaza Murillo buscaba incrementar la popularidad de Arce y consolidar un plan de poder que se extendería hasta 2035, con Eduardo del Castillo como sucesor.



“El trasfondo de todo lo que ha ocurrido el 26 de junio era el litio. Había unas exautoridades, les preocupaba su popularidad, les preocupaba quedarse 20 años en el poder. 10 años tenía que estar Arce en el poder y 10 años Del Castillo. ¿Para qué querían quedarse en el poder? Para terminar de entregar el Salar de Uyuni, el litio, a empresas extranjeras”, enfatizó el excomandante, a Radio Fides, al revelar lo que considera la verdadera motivación detrás de la movilización militar.

Foto: ANF

Zúñiga complementó que la estrategia del gobierno de Arce incluía la construcción de una narrativa de victimización para elevar el respaldo ciudadano. “Con esa narrativa, con esa emboscada que quisieron hacernos, con esa trampa en la que quisieron meternos, ellos querían tener una narrativa para victimizarse y para subir su popularidad, y de esta manera encarar las próximas elecciones generales”, explicó.

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El exmilitar afirmó que la supuesta estrategia contemplaba justificar acciones contra actores políticos considerados obstáculos para ese proyecto. “Ellos necesitaban generar una narrativa, un fantasma. ¿Para qué? Para partir de esa narrativa empezar a capturar a todo aquel político u organización política que se constituía un estorbo para ese gobierno”, agregó, al describir el plan como una “cacería de brujas” contra opositores.

La Fiscalía mantiene abierta una investigación por los hechos del 26J, pero las declaraciones del excomandante añaden una nueva dimensión al caso, al apuntar a una presunta trama política de largo aliento que, según su testimonio, ya había sido diseñada antes del 26 de junio.

“Y es por eso que después de que crean, fabrican esa película, al día siguiente empiezan con la cacería de brujas. Y cualquier político que era un estorbo lo relacionaban con el supuesto golpe de Estado y lo detenían. Similar a lo que ya ha ocurrido con los acontecimientos de la supuesta media luna”, concluyó Zúñiga.