La celebración reunió a residentes bolivianos de Madrid y a agrupaciones llegadas de diferentes puntos de España y otros países europeos.
El folclore boliviano presente en las principales calles de España. Foto: Gemma Candela
Fuente: ABI
Al menos 5.000 bailarines bolivianos llegaron este sábado a la Gran Vía de Madrid para celebrar la fiesta de la Virgen de Urkupiña, en una jornada en la que polleras, plumas, aguayos y el sonido de matracas, cascabeles y bandas de música cambiaron por unas horas el paisaje de una de las avenidas más conocidas de la capital española.
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La tradicional vía madrileña, rodeada de edificios históricos y habitualmente ocupada por vehículos y peatones, fue cerrada al tráfico para dar paso a las fraternidades folklóricas, que recorrieron el centro de la ciudad al ritmo de morenadas, caporales y salay.
La celebración reunió a residentes bolivianos de Madrid y a agrupaciones llegadas de diferentes puntos de España y otros países europeos. Entre los participantes había integrantes procedentes de Barcelona, Mallorca, Sevilla, Murcia, Jumilla e incluso Milán.
A lo largo del recorrido también se presentaron tinkus, tobas, waka waka, montoneros chapacos, diablada y expresiones vinculadas al Carnaval cruceño, en una muestra de la diversidad de danzas que forman parte del folclore boliviano.
El calor de agosto acompañó la jornada. Aunque Madrid registró temperaturas menores a las de días anteriores, cuando los termómetros llegaron a 38 grados, este sábado se alcanzaron alrededor de 33 grados. Botellas de agua y refrescos circularon entre los participantes y, en algunos sectores, incluso se roció con agua a los bailarines para aliviar el calor.
La música y la danza convivieron con los puestos de comida y bebidas instalados alrededor del recorrido. Entre el público se escuchaban también llamados de vendedores que ofrecían asaditos, agua y otras bebidas mientras las fraternidades avanzaban por la avenida.
La fiesta de Urkupiña tiene cerca de dos décadas de historia en Madrid y se ha convertido en un espacio de encuentro para la comunidad boliviana residente en España. La celebración reúne también a nuevas generaciones, incluidos niños y jóvenes nacidos o criados en Europa que participan en las diferentes fraternidades.
La actividad fue organizada por la Federación de Integración de Asociaciones Culturales Bolivianas en Madrid (FIACBOL), la Fundación ACOBE y la Embajada de Bolivia en España. Para esta segunda edición en la Gran Vía se anunció la participación de casi 5.000 bailarines y delegaciones procedentes de distintos puntos de España y Europa.
La jornada continuará este domingo en el barrio madrileño de Carabanchel, donde algunas de las agrupaciones volverán a presentar sus danzas, prolongando una celebración que lleva parte de la cultura y las tradiciones bolivianas a las calles de Madrid.
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