Hace dos semanas, los días 30 y 31 de julio de 2026, Ceuta vivió una de las peores crisis migratorias de su historia. En solo 48 horas, más de 70.000 personas lograron entrar ilegalmente en el enclave español desde Marruecos. Más de 141 personas perdieron allí la vida, según ONG marroquíes. Mientras varias investigaciones muestran hoy el papel determinante de las redes sociales y la desinformación en este episodio, los llamamientos a cruzar la frontera el 15 de agosto se repiten en bucle en Instagram y Facebook. La investigación realizada por RFI muestra que este movimiento ha sido amplificado e instrumentalizado de manera artificial.

Informe de Grégory Genevrier y Sophiane Amazian
Desde la mañana del 30 de julio de 2026, mientras decenas de jóvenes, en su mayoría marroquíes, arriesgan la vida para cruzar ilegalmente la frontera con España, ya empiezan a aparecer en Instagram y Facebook llamamientos a un nuevo cruce masivo el 15 de agosto.

La elección de esta fecha no debe nada al azar. Un rumor falso afirma, en efecto, que “el puesto fronterizo de Ceuta estará abierto” porque se trata de “un día festivo en España”. Esta desinformación, vista millones de veces en redes sociales, busca suscitar esperanza y reunir a candidatos a la migración para provocar un movimiento popular.

En la práctica, el gobierno español y las autoridades marroquíes han reforzado, por el contrario, sus dispositivos policiales y militares en la zona. El mensaje de la Guardia Civil, difundido en Instagram el martes 11 de agosto, es claro: “La frontera con España está cerrada y no se abrirá. Se han instalado nuevas barreras de seguridad. Si las cruzas, serás devuelto. No te dejes engañar”.
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Cuentas falsas en acción
Si bien es imposible determinar con certeza el origen exacto de este llamamiento al cruce, el análisis de la difusión de contenidos relacionados con el 15 de agosto nos ha permitido sacar a la luz distintos comportamientos ficticios. En Instagram, hemos identificado una decena de cuentas dudosas que han difundido activamente el rumor.

Estos perfiles han sido creados, en su mayoría, recientemente, a veces en julio o incluso en agosto de 2026. Su nombre, foto de perfil y biografía son impersonales. Tienen muy pocos seguidores y casi no siguen a nadie. Algunos acumulan al menos tres cambios de nombre de usuario. Sus publicaciones hablan a veces exclusivamente de la fecha del 15 de agosto y suman varios millones de visualizaciones.

Todos estos indicadores prueban que estas cuentas se han creado específicamente para la ocasión con el fin de viralizar este nuevo llamamiento al cruce. La visibilidad repentina de ciertos vídeos también sugiere que se han comprado visualizaciones para inflar la tendencia. Las búsquedas en fuentes abiertas no han permitido identificar con precisión el origen ni determinar si involucra a uno o varios actores.
La fabricación de una ilusión de masas
Otro elemento inquietante es que algunas publicaciones incluyen textos en japonés, sin ninguna relación con España o Marruecos. Esta descripción hace referencia a Vogue World 2025, un evento de moda que reunió a varias estrellas mundiales en octubre de 2025. Se mencionan varias estrellas como el grupo surcoreano BTS o la rapera estadounidense Doja Cat.
Publicado inicialmente en inglés por la cuenta de Instagram de Vogue, ese texto superó los 766.000 “me gusta” y los 11 millones de visualizaciones. Por oportunismo, algunos lo copiaron y tradujeron, con la esperanza de que los algoritmos de recomendación impulsaran su contenido aprovechando el éxito de la publicación de Vogue. Se trata de otro ejemplo de manipulación.

Aunque personas reales han comentado este llamamiento del 15 de agosto, que acumula varias decenas de millones de visualizaciones en redes, todo indica que el movimiento ha sido víctima de astroturfing. Esta técnica de manipulación consiste en fabricar de cero un movimiento ciudadano recurriendo a distintas técnicas de amplificación artificial. El desvío y uso repetido de ciertos hashtags (“haraga”, “spanish”) también lo demuestra.
El uso del término “haraga” no es en absoluto casual, según Mehdi Alioua, sociólogo y profesor asociado en la Universidad Internacional de Rabat. “Los haragas son los quemadores. Primero, los quemadores de papeles, porque cuando los marroquíes entraban sin autorización en Ceuta o Melilla, eran expulsados de inmediato. Y así los quemadores se convirtieron, por extensión, en los quemadores de fronteras”, explica, antes de añadir: “Estamos necesariamente en una irracionalidad por ambas partes, una falta de política migratoria y la loca esperanza de que, quemando las fronteras, se pueda renacer y tener una vida mejor”, explica.
La implicación de cuentas influyentes
Una vez lanzado, el llamamiento a cruzar la frontera el 15 de agosto ha sido retomado por cuentas reales, a veces seguidas por más de 100.000 personas. Es el caso de un joven creador de vídeos que propone suscribirse a sus distintas plataformas para beneficiarse de un trayecto en autobús completamente gratuito hacia España. Es difícil saber si ha sido remunerado por difundir este mensaje.

La esperanza de una vida mejor
¿Por qué, entonces, estos llamamientos del 15 de agosto acumulan millones de visitas en redes sociales si el rumor de apertura de la frontera parece tan burdo? Para Mehdi Alioua, el fenómeno se explica en dos partes. “El primer elemento es una crisis social en Marruecos que no se nombra como tal, porque cuesta hablar de ella, pero de la que tenemos indicios desde hace al menos veinte años a través de la multiplicación de movimientos sociales, principalmente protagonizados por jóvenes, que gritan su desamparo y a veces incluso su desesperación, y ante los que la respuesta del Estado marroquí es ambigua. Por otro lado, existe el conocimiento de que en Europa siempre se necesitan trabajos poco cualificados y que, si se tiene el valor de aguantar mucho tiempo, se acabará teniendo una vida mejor”, analiza.
Aunque Marruecos se desarrolla activamente (4,9% de crecimiento en 2025 según el Alto Comisionado de Planificación), las repercusiones son menos perceptibles entre los jóvenes, a veces dejados de lado, según Mehdi Alioua. “Más allá del desempleo, incluso quienes trabajan no solo están mal pagados, sino sobre todo sin ninguna garantía de derechos laborales, de jubilación y de seguridad social”, lamenta.
En la misma línea se expresa Mohamed Ali Lahlou, experto en cuestiones migratorias y miembro de la Asociación Marroquí de Estudios e Investigaciones sobre las Migraciones (AMERM). La falta de perspectivas para una parte de la juventud marroquí sigue siendo uno de los principales desafíos del reino. “Lo que está en juego en torno al 15 de agosto va, en mi opinión, más allá de la mera cuestión de seguridad. Las cifras cuentan una historia compleja y a veces contradictoria. Nos enfrentamos a una tasa oficial de desempleo en Marruecos que el Alto Comisionado de Planificación ha presentado a la baja la semana pasada. Pero el indicador de subutilización de la mano de obra sigue siendo masivo entre los jóvenes, alrededor del 45%”, afirma.
Virtual vs. realidad
Demostrar la manipulación y la amplificación digital de un llamamiento a cruzar la frontera no permite saber qué ocurrirá realmente el próximo 15 de agosto cerca de Ceuta o Melilla.
Para intentar medir la popularidad real de este movimiento, hemos infiltrado varios grupos privados en la plataforma WhatsApp que se destacan en algunas publicaciones virales. El más popular reúne cerca de 800 miembros, cuya autenticidad no podemos verificar. Esta audiencia real es considerable, pero está muy lejos de los más de 20 millones de visualizaciones que acumula este llamamiento, especialmente en Instagram.

En estos grupos, donde las conversaciones a menudo se alejan del tema del cruce de la frontera, la práctica totalidad de los miembros son hombres marroquíes que aprovechan esa audiencia para ofrecer sus servicios (mantenimiento, lavado de coches). Pasadas unas horas, los números que empiezan por un prefijo distinto de +212 (Marruecos) son eliminados por los administradores, en particular los usuarios españoles y argelinos, presentes en número nada desdeñable en el momento de la creación del grupo.
Entre voluntad y curiosidad
¿Qué se puede leer allí? Además de los numerosos mensajes que no tienen nada que ver con el tema, circulan informaciones falsas sobre la posibilidad de cruzar el 15 de agosto. Algunos usuarios no se esconden y expresan su deseo de abandonar Marruecos a nado. Otra posibilidad que ofrecen estos grupos privados es ponerse en contacto con personas cercanas a Ceuta que puedan ayudar en el cruce.

Hemos podido contactar con algunos miembros de estos grupos privados que han querido mantener el anonimato. Todas estas personas comparten un punto común: han respondido a un efecto de grupo directamente en la plataforma WhatsApp al recibir un enlace de invitación.
“Las redes sociales pueden ser un acelerador. No son la causa”
¿Y cuál es su verdadera motivación para entrar en este tipo de grupos? La curiosidad, en la mayoría de los casos. Algunos miembros nos han asegurado que nunca han querido intentar cruzar la frontera de Ceuta o Melilla el 15 de agosto y que se quedarán “calentitos en casa”.

¿Puede la viralidad en redes sociales, por sí sola, contribuir a organizar un movimiento migratorio de gran magnitud? No del todo, según Mohamed Ali Lahlou. “Las redes sociales pueden ser un acelerador. No son la causa. Un llamamiento viral, por muy bien difundido que esté, solo produce un movimiento de varios miles de personas si encuentra un terreno social ya favorable”, explica.
Además, según este experto en migraciones, la situación no es inédita. “Las redes sociales dan una fecha y un método; el deseo de partir, ese sí, preexiste ampliamente, diría yo, a las redes sociales, en la historia. Lo que pasó durante la crisis de 2021 [10.000 migrantes habían cruzado entonces la frontera de Ceuta, N. de la R.] puede compararse con esto. También hubo informaciones que circulaban en redes sociales”, recuerda el experto.
Consecuencias en la realidad
Sea cual sea la parte de falsedad en este movimiento, es evidente que ha tenido impacto en la realidad. El refuerzo del dispositivo militar y policial a ambos lados de la frontera lo prueba.
Las autoridades marroquíes han afirmado haber “detectado en los últimos días la circulación de publicaciones y mensajes anónimos en algunas redes sociales incitando a organizar intentos de paso colectivo e ilegal hacia Ceuta y Melilla”. Un grupo de personas vinculadas con este movimiento habría sido detenido.
Según Mohamed Ali Lahlou, el refuerzo de la seguridad en torno a los dos enclaves reduce drásticamente el riesgo de revivir, dos semanas después, una nueva crisis migratoria. “¿Estoy preocupado? No. Pero en todo caso, muestra que hay algo cada vez más organizado. Ya no estamos en la espontaneidad, como ocurrió a finales de julio. Hoy se empieza a organizar las cosas de manera más estructurada a través de estas redes que aprovechan la situación”, advierte.
“Solo quieren mostrar que están dispuestos a todo”
Si las probabilidades de cruzar las fronteras son casi nulas, para Mehdi Alioua este fenómeno numérico de masas también debe interpretarse como un símbolo. “Lo importante es cómo lo recibe una parte de los jóvenes. Es para darse fuerzas. Hay ahí una especie de puesta en escena. Creo que la mayoría lo ve como una especie de válvula de escape: quieren creer en ello, pero no del todo. Solo quieren mostrar que están dispuestos a todo y que ninguna valla podrá impedirles buscar una vida digna”, agrega.
Para el sociólogo, estos llamamientos virales en redes sociales no tienen vocación de desaparecer en el futuro. “Por desgracia, la solución no está ni en las vallas ni en la represión. La solución está en vías legales de migración de un lado y del otro, y en una cooperación internacional para ayudar a países como Marruecos a tener por fin un Estado social digno de ese nombre, tal como lo reclama la juventud”.
“Este tipo de llamamientos, el del 15 de agosto o incluso otra fecha, seguirá encontrando eco, sea cual sea la eficacia del control fronterizo”, confirma Mohammed Ali Lahlou.
Durante el último cruce masivo de la frontera hacia Ceuta, a finales de julio, más de 141 personas perdieron la vida, según ONG marroquíes.
