“Mientras estos problemas persistan, el tema del dólar y la falta de abastecimiento de combustible, no podemos garantizar qué va a pasar de aquí hasta fin de año”, señala el gerente de la Asociación Departamental de Porcicultores (Adepor), Henry Chávez.
Por eju.tv / La Paz / Video. Unitel
Son días complejos para la producción de alimentos en el país: mientras la falta de diésel paraliza las actividades del 40% de los transportistas que forman parte de la cadena de producción de la industria oleaginosa, el dólar flexible disparó la tonelada de soya para los porcinocultores, quienes se declararon en emergencia y pusieron en duda la posibilidad de cubrir el 100% del mercado con la carne de cerdo.
Si bien desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se comprometieron a normalizar la dotación de carburantes hasta finales del mes de julio, esto no se concretó y las filas en las estaciones de servicio persisten en varios puntos del país.
La imagen se repite en surtidores del departamento de Santa Cruz, donde la cosecha de invierno está en plena ejecución.
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Los representantes del sector advierten no sólo de consecuencias inmediatas, como el retrazo del 10% en la cosecha, sino también, a largo plazo, con la imposibilidad de no cubrir el 100% de la demanda del mercado en distintos productos.
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias Oleaginosas de Bolivia (Caniob), Jorge Amantegui, informó que sólo el 60% de las unidades de transporte están trabajando por la irregular dotación de diésel en el departamento.
“Hay un 60% que está en actividad. Obviamente que eso sí perjudica, pero bueno, el flujo por lo menos a lo que era en comparación a lo que fue los 53 días de bloqueo está bien, digamos, ¿no? Y estamos pudiendo hacer llegar los productos tanto al mercado interno como a los mercados de exportación”, dijo.
Para impedir mayores impactos, Amantegui instó a las autoridades del Gobierno cumplir con las entregas comprometidas, principalmente, al sector primario que es el que dota de los granos a la industria.
Al respecto, el gerente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Jaime Hernández, informó que el sector sólo recibe un 60% provisión de diésel.
Esa situación provocó un “desfase de un 10% en la cosecha, precisamente porque no hay el suficiente diésel para que los productores puedan realizar esa actividad agrícola”.
“Si no se llega a un 100% de abastecimiento para el agro, para el sector productivo, para la cosecha de invierno que tenemos principalmente en la zona Este, con 950 mil hectáreas que ya están en proceso de cosecha, los productores tendrán pérdidas productivas y pérdidas económicas”, advirtió.
Al igual que Anapo, desde la Asociación Departamental de Porcicultores (Adepor) se alertó que la irregular provisión afecta a toda la cadena de comercialización.
Henry Chávez, gerente general de Adepor, comentó a Unitel que los camiones están en los surtidores “parados una semana”, interrumpiendo el traslado del producto a los centros de abasto del país.
A ello se suma, la cotización del dólar, que desde el 29 de junio se rige por la demanda del mercado, que llevó a superar los Bs 12.
“Nosotros pagamos a tipo de cambio oficial. Las industrias que nos proveen soya, por ejemplo, imagínense, se ha incrementado de 3.200 bolivianos la tonelada a 3.800 en este momento. Ese famoso dólar flexible está sirviendo para especulación y cada día nosotros tengamos muchos más problemas para la producción y esto como le digo deriva y va a derivar en baja producción”, explicó
Por todo ello, Chávez dijo que no es posible, en este momento, afirmar “si vamos a garantizar la producción de cerdo para fin de año”.
“Mientras estos problemas persistan, el tema del dólar y la falta de abastecimiento de combustible, no podemos garantizar qué va a pasar de aquí hasta fin de año”, insistió.
