Farmacias denuncian incumplimiento de la norma que prohíbe promociones de medicamentos


El representante de Asprofar sostuvo que en Bolivia la Ley del Medicamento (Ley 1737) establece la necesidad de fomentar la venta de medicamentos genéricos y contempla restricciones a las promociones comerciales.

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Imagen ilustrativa: AF

 

Fuente: ANF / La Paz



 

El presidente de la Asociación de Propietarios de Farmacias (Asprofar) de El Alto, Álvaro Mansilla, denunció que la normativa boliviana que prohíbe promociones, ofertas y bonificaciones en medicamentos no se estaría cumpliendo, situación que, según afirmó, contribuye al sobreabastecimiento y posterior vencimiento de productos farmacéuticos.

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Mansilla explicó que existe una importante diferencia de precio entre los medicamentos genéricos y los productos comercializados bajo una marca. “Un medicamento comercial tiene exactamente el mismo principio activo y la misma función que un medicamento genérico”, sostuvo en contacto con ANF.

Según el dirigente, los laboratorios recurren al posicionamiento de marcas y estrategias de comercialización que inciden en el precio final. Como ejemplo, mencionó la combinación de diclofenaco más paracetamol. “Si el paciente adquiere este compuesto en su presentación genérica, el costo puede llegar a apenas 1,50 bolivianos”, afirmó.

En cambio, indicó que bajo la marca Novadol el mismo producto puede alcanzar los Bs 5. “El precio se eleva simplemente por llevar el nombre registrado por el laboratorio”, señaló Mansilla.

El representante de Asprofar sostuvo que la Ley del Medicamento (Ley 1737) establece la necesidad de fomentar la venta de medicamentos genéricos y contempla restricciones a las promociones comerciales.

“La ley prohíbe terminantemente que los productos farmacéuticos o dispositivos médicos tengan promociones, ofertas de temporada, bonificaciones o descuentos por volumen de compra”, afirmó.

No obstante, denunció que estas disposiciones no se cumplirían de manera efectiva. Según Mansilla, algunos laboratorios ofrecen bonificaciones por compras de grandes cantidades. “Si una farmacia compra una caja paga el precio normal, pero si adquiere lotes mayores recibe bonificaciones escalonadas como 5+1, 10+2, 100+10 o incluso 1000+30”, explicó.

A su criterio, estas prácticas generan presión sobre las farmacias para adquirir grandes volúmenes de productos con el objetivo de obtener mejores condiciones de compra y competir en el mercado.

“Las farmacias se ven prácticamente obligadas a adquirir cantidades masivas de medicamentos”, afirmó Mansilla. Esta situación, agregó, puede saturar los inventarios y dificultar la venta de determinados productos antes de su vencimiento.

El dirigente señaló que entre los medicamentos afectados pueden encontrarse analgésicos y antigripales de venta libre, como ibuprofeno y paracetamol. “Muchos de estos productos no logran venderse a tiempo y terminan acumulándose como mermas vencidas en las áreas de cuarentena”, sostuvo.

Finalmente, Mansilla cuestionó el rol de las entidades encargadas de la regulación y control. “El Ministerio de Salud, la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnologías en Salud (Agemed) y los Servicio Departamental de Salud (Sedes) no hacen cumplir la normativa”, afirmó, y pidió mayor control sobre las prácticas comerciales relacionadas con los medicamentos.