Hay mujeres que toman las armas para el servicio militar de un año en Bolivia


Están ahí por voluntad, no por obligatoriedad. Tienen entre 18 y 22 años, prefieren un uniforme militar a seguir tendencias de moda. Han hecho el paso comando, pueden armar un fusil con los ojos vendados e ir a disparar al polígono.

Damas soldados del Batallón de Comunicación 1 Cnl Vidaurre



Fuente: El Deber

Cuando Camila Luz llegó al Batallón Escuela de Comunicaciones 1 Coronel Vidaurre de La Paz, decidida a cumplir durante un año el servicio militar voluntario, tuvo que despedirse de su larga melena azabache y acostumbrarse al cabello corto. Seis meses después, Camila ya es una dama soldado. Ahora se cuadra, golpea con firmeza los tacos de sus botas contra el piso y se presenta con firmeza.

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“¡Buenos días! ¡Soy la dama soldado Camila Luz Gutiérrez Pérez, del Batallón de Comunicaciones 1 Coronel Vidaurre!”, exclama. Luego resume lo que ha significado esta experiencia: “A lo largo de mi servicio militar aprendí mucha disciplina, a cuidar de mis camaradas, a valorar a mi familia y, al final del día, a recordar que siempre lo hago por mis seres queridos. Mi más grande orgullo es servir a la patria”.

La soldado Gutiérrez habla con EL DEBER vestida de uniforme de combate color caqui, boina y botas militares beige. Como ella, otras 26 jóvenes del primer y segundo escalón cumplen el servicio militar voluntario en esta unidad situada en Villa Fátima, La Paz. Es el único recinto militar del departamento habilitado para recibir a mujeres

Destrezas y disciplina

Alineada en una formación impecable, la tropa de damas soldados realizó ante EL DEBER una demostración de las destrezas adquiridas durante sus meses de instrucción militar.

En uno de los ejercicios, dos damas dragoneantes desmontaron un fusil FAL y volvieron a armarlo en un minuto y 50 segundos. Lo hicieron con los ojos vendados y explicando, paso a paso, cada parte del procedimiento. “¡Montaje listo! Seguridad, rapidez, exactitud. ¡Comunicaciones!”, exclamaron luego de terminar la prueba.

El Batallón de Comunicaciones está integrado por 225 soldados, de los cuales 27 son mujeres que decidieron voluntariamente prestar servicio durante un año. Según sus testimonios, uno de los aspectos que más las marcó fue la disciplina que sus instructores, hombres y mujeres, les inculcaron desde el primer día.

“He conocido muchos valores. Un militar tiene que estar preparado para todo tipo de situación. Por ejemplo, durante la crisis por los bloqueos, mientras nuestros camaradas varones fueron a Río Abajo para hacer guardia y evitar más problemas, nosotras resguardamos el cuartel y vigilamos la seguridad perimétrica con una guardia permanente”, relata la dragoneante Lindsa Isabel Quisbert Quispe de 19 años.

Isabel es una de las más hábiles para montar y desmontar un fusil FAL o una ametralladora MAG. Su siguiente objetivo es postular en 2027 al Colegio Militar. “Ya estoy portando el uniforme y conozco un poco más los reglamentos y la disciplina. Quiero ser subteniente, cumplir mis sueños, llegar a ser general y llevar en alto mi apellido Quisbert”, afirma con convicción.

“El alma del Batallón”

Para la segunda comandante del Batallón de Comunicaciones, la mayor Claudia Karina Tapia Cejas, las damas soldados se distinguen por su voluntad, fortaleza y determinación para alcanzar sus objetivos. A diferencia de los varones, las mujeres bolivianas no están obligadas a cumplir el servicio militar de un año.

“Ellas son el alma del batallón. Son el aliento que impulsa a los soldados varones a ser más grandes y a querer hacer mejor las cosas”, destaca la mayor Tapia para referirse al aporte femenino dentro de las unidades militares.

Las mujeres ingresaron a los cuarteles del país en 2018, en el marco de la Ley 954, promulgada el 9 de junio de 2017. La norma regula el servicio militar voluntario y permite la inscripción femenina bajo condiciones específicas de edad y, cuando corresponde, con autorización de padres o tutores.

La soldado Mery Vargas Mamani asegura que la tropa femenina cumple las mismas tareas y asume iguales responsabilidades que sus camaradas varones, desde los ejercicios físicos y la instrucción militar hasta las prácticas de tiro en el polígono.

“Nosotras nos caracterizamos por ser aguerridas y no tenerle miedo a nada. Podemos hacer las mismas cosas que los varones en la instrucción, la práctica y el ejercicio físico. Hemos hecho el puente paso comando y el ascenso y descenso de montañas”, relata Vargas.

Para algunas, el ingreso al cuartel también significó abrir una ruta que nadie había transitado antes en sus familias. “Yo soy la primera que está yendo al cuartel, así que mi familia se siente muy orgullosa de mí. Mis hermanos no han ido y mis primos tampoco”, cuenta la dama soldado Nina.

Hay mujeres que toman las armas para el servicio militar de un año en Bolivia

Con los ojos vendados dos damas dragoneantes desmontan un fusil FAL

La experiencia militar no solo les enseñó disciplina, constancia, respeto y manejo de armas. También les permitió construir lazos de confianza y hallar a esa compañera inseparable que, en el lenguaje del cuartel, se convierte en su “yunta”, explica la dama soldado Carolina Choque Apaza.

Aprender a levantarse temprano, tender correctamente la cama, responder a una orden, proteger a sus camaradas y adoptar la disciplina como principio de vida son experiencias que unen las voces femeninas del Batallón de Comunicaciones 1 “Coronel Vidaurre”. Para varias, ese aprendizaje es también el primer paso hacia una carrera militar.

El 7 de agosto, las 27 damas soldados tributaron honores a las Fuerzas Armadas de Bolivia en sus 201 años de vida institucional. Lo harán después de seis meses de formación que transformaron su rutina, fortalecieron su carácter y confirmaron, en muchas de ellas, la decisión de servir a la patria desde las filas militares.

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Es la ‘hora del rancho’ en el cuartel, tiempo para el almuerzo

Cuarteles para mujeres

La convocatoria del Segundo Escalón 2026 para el Servicio Militar Voluntario para mujeres, es en todo el país. Oruro: Batallón Logístico 1 “Heroicas Rabonas”; Sucre: Batallón de Infantería V, “Ovando”; Potosí: Regimiento de Infantería 3, Pérez; Cochabamba: GADA 92, “Sbtte Mario Calvo”; Santa cruz: GADA 93, Cnl E Árabe; Tarija: GADA 94, Tte Rojas; Trinidad: Batallón de Infantería de Marina II, Tocopilla, y en Cobija: Batallón de Infantería de Marina VII, Columna Porvenir.