Irán designó a Mohsen Rezaei, ex jefe de la Guardia Revolucionaria, como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad


El militar dirigió durante 16 años a los Guardianes de la Revolución y ocupó luego distintos cargos políticos. Su llegada se produce en plena confrontación con Estados Unidos por el estrecho de Ormuz

rán designó a Mohsen Rezaei, ex jefe de la Guardia Revolucionaria, como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad (Crédito: Times of Israel)

eju.tv /Fuente: Infobae

El líder supremo del régimen iraní, Mojtaba Khamenei, designó este domingo al ex comandante de los Guardianes de la Revolución Mohsen Rezaei como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, uno de los organismos centrales para definir la política de defensa y seguridad de Irán. La decisión se produce mientras Teherán mantiene una disputa abierta con Estados Unidos por el control y las condiciones de navegación en el estrecho de Ormuz.



El nombramiento fue anunciado este domingo por la Presidencia iraní después de la salida de Mohammad Bagher Zolghadr, quien había asumido la conducción del consejo en marzo. Según el portavoz presidencial Mehdi Tabatabaei, Zolghadr deja el cargo para desempeñar nuevas funciones, mientras que Rezaei pasa a ocupar la Secretaría del organismo.

El cambio coloca al frente de una institución clave a una figura con una extensa trayectoria dentro del aparato militar iraní. Rezaei, de 71 años, dirigió los Guardianes de la Revolución entre 1981 y 1997, durante prácticamente todo el conflicto entre Irán e Irak. Después de abandonar el mando militar, desarrolló una prolongada carrera política y ocupó diferentes puestos de alta responsabilidad dentro del Estado.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Antes de asumir la nueva responsabilidad, Rezaei se desempeñaba como asesor militar del líder supremo. Su llegada al Consejo Supremo de Seguridad Nacional lo sitúa ahora en una posición para intervenir en las decisiones relacionadas con la guerra, la defensa, las relaciones exteriores y las negociaciones con otros gobiernos.

La designación ocurre además en un momento en que el estrecho de Ormuz ocupa un lugar central en la estrategia de Teherán. La vía marítima conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y constituye una ruta fundamental para el transporte internacional de petróleo y gas provenientes de los países productores del Golfo.

Rezaei ya había dejado clara la importancia que atribuye al estrecho. En julio sostuvo que ese paso marítimo era “más importante que decenas de bombas atómicas” y aseguró que la República Islámica lo protegería.

Los Guardianes de la Revolución mantienen actualmente una posición firme sobre la reapertura del paso. La organización sostiene que el estrecho permanecerá cerrado mientras Estados Unidos no acepte las condiciones planteadas por Irán, que incluyen el fin de las operaciones militares contra territorio iraní y sus aliados, el levantamiento de sanciones económicas, el desbloqueo de activos y una compensación por los daños provocados durante la guerra.

El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que las conversaciones con Omán sobre el tránsito marítimo se encuentran cerca de una etapa decisiva. Mascate participa como intermediario en los contactos destinados a establecer las condiciones para la navegación.

Araghchi, sin embargo, negó que exista una negociación directa entre Teherán y Washington. Según explicó, ambos países intercambian mensajes mediante intermediarios mientras persisten las diferencias sobre las condiciones para alcanzar un acuerdo.

La tensión también ha afectado al tráfico marítimo. Distintos incidentes contra embarcaciones en la zona incrementaron la preocupación entre los países del Golfo y elevaron la presión sobre las negociaciones. Omán pidió evitar nuevas acciones que puedan poner en riesgo los avances diplomáticos.

El acuerdo entre Irán y Estados Unidos, concebido como una base para negociar una solución permanente, establecía que Teherán y Mascate definirían las futuras reglas de navegación en el estrecho en coordinación con otros países del Golfo y de conformidad con el derecho internacional vigente.