El alcalde recordó episodios previos protagonizados por Lara y sostuvo que su actitud confrontacional se manifestó desde el inicio de la administración.

Fuente: El Diario
El alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, acusó al vicepresidente, Edmand Lara, de formar parte de un proceso de desestabilización y cuestionó su actitud tras el discurso que realizó durante la sesión de honor de la Asamblea Legislativa por el aniversario de la independencia de Bolivia.
Las declaraciones del alcalde surgieron después de la intervención de Lara del 6 de agosto, cuando el vicepresidente utilizó ese escenario para cuestionar la gestión del Gobierno de Rodrigo Paz. Durante su discurso, señaló que las autoridades no estaban a la altura de la situación de seguridad que atraviesa el país y afirmó que no se puede gobernar mintiendo.
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Reyes Villa consideró que el vicepresidente mantiene una actitud de confrontación permanente y observó que haya utilizado un acto oficial por la fecha patria para lanzar críticas al Gobierno. Según explicó, Lara buscó protagonismo con sus declaraciones y no midió el contexto en el que realizó sus cuestionamientos.
El alcalde calificó la actuación del vicepresidente como una falta de ubicación política y sostuvo que sus intervenciones evidencian una falta de experiencia para el cargo que ocupa. En ese sentido, señaló que Lara necesita mayor asesoramiento para asumir sus funciones y evitar este tipo de situaciones.
Reyes Villa también recordó que esta conducta, según su criterio, se manifestó desde el inicio de la gestión. Como ejemplo, mencionó el episodio ocurrido durante el acto de posesión de las autoridades nacionales, cuando Lara reclamó porque no se permitió el ingreso de sus familiares, mientras estaban presentes presidentes invitados de otros países.
A partir de esos antecedentes, el alcalde afirmó que la actitud del vicepresidente refleja una falta de responsabilidad política. Señaló que Lara tiene la posibilidad de expresar críticas, pero consideró que la forma en la que las plantea genera un escenario de confrontación innecesario.
En esa línea, Reyes Villa acusó al vicepresidente de ser parte de la desestabilización y sostuvo que existe un interés de su parte por asumir el mandato antes de tiempo. Según manifestó, esa posibilidad representaría un riesgo para el país.
Además de sus cuestionamientos a Lara, el alcalde también observó algunos aspectos del discurso del presidente Rodrigo Paz durante la sesión de honor. Consideró que el mandatario no fue claro respecto a los sectores que, según afirmó, buscan provocar enfrentamientos y desestabilizar la democracia.
Reyes Villa señaló que existen grupos que estarían esperando que concluya el estado de excepción para volver a actuar, por lo que pidió al presidente Paz asumir una posición más firme frente a esas amenazas. A su criterio, el Gobierno debe transmitir a la población las acciones que aplicará para garantizar la paz y la tranquilidad en el país.
CUESTIONAMIENTOS
La intervención del vicepresidente Edmand Lara durante la Sesión de Honor por los 201 años de la independencia generó cuestionamientos por el tono de sus críticas hacia el Gobierno. Durante su discurso, marcó distancia con la gestión del presidente Rodrigo Paz, cuestionó el cumplimiento de compromisos asumidos en campaña y anunció una labor de fiscalización desde la Asamblea Legislativa.
Sus declaraciones fueron interpretadas como una posición de confrontación dentro del propio Ejecutivo, al plantear observaciones públicas hacia la administración de la que forma parte. En contraste, el presidente Rodrigo Paz centró su intervención en la gestión gubernamental, los desafíos del país y la necesidad de avanzar en la atención de las demandas ciudadanas.
El contraste entre ambos discursos profundizó las críticas hacia el rol asumido por Lara dentro del Ejecutivo. Sectores que cuestionan su postura consideran que sus intervenciones no corresponden a una labor de acompañamiento o fiscalización institucional, sino a una estrategia de confrontación que debilita al propio Gobierno del que forma parte. En ese sentido, sus críticos sostienen que el vicepresidente prioriza cuestionamientos públicos a la gestión antes que contribuir a la coordinación interna del Ejecutivo. (EL DIARIO y agencias)

Fuente: El Diario
