“El presidente tiene una vocación descentralizadora. Él quiere que iniciemos los pasos conducentes hacia el federalismo y lo ha dicho de manera clara en muchas oportunidades”, enfatizó.
Por eju.tv / La Paz / Video: Bolivia Tv
Al conmemorar sus 201 años de fundación, Bolivia redefine su destino a largo plazo, con una mayor descentralización y con miras a un Estado federal, afirmó este jueves el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo.
El primer paso para este objetivo se dio el miércoles, en Sucre, capital del Estado, con la firma de un acuerdo entre el presidente Rodrigo Paz con los nueve gobernadores del país con miras a consolidar la Agenda 50/50 como un proceso de co-construcción entre el Gobierno nacional y los Gobiernos Autónomos Departamentales, con una metodología y hoja de ruta compartidas.
“En muchos sentidos, éste es un momento en el que el país redefine su destino y creo que deberíamos sentir con ese patriotismo los desafíos que enfrenta un país como Bolivia y una sociedad que va a enfrentar momentos complejos hacia adelante”, expresó Aramayo en declaraciones a la prensa en la ciudad de Sucre, donde hace 201 nació a la vida independiente Bolivia.
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Advirtió que ninguna transformación se puede hacer de forma que no sea “costosa” para diferentes sectores y actores, por los retos no sólo a nivel interno sino externo, y que requiere de la participación de todos los bolivianos.
En esa línea destacó el acuerdo que concretó el presidente con las autoridades departamentales para consolidar la Agenda 50/50.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, y el presidente Rodrigo Paz en la reunión con los gobernadores de los nueve departamentos del país. Foto: Ministerio de la Presidencia
Aramayo dijo que el “50/50 es el inicio del entierro del Estado centralista, del Estado tranca” porque permitirá revisar la ley de coparticipación tributaria y definir un camino para poder replantear el modelo autonómico, que, pese a estar inscrito en la Constitución, nunca se ejecutó.
“El presidente tiene una vocación descentralizadora. Él quiere que iniciemos los pasos conducentes hacia el federalismo y lo ha dicho de manera clara en muchas oportunidades”, enfatizó.
Con esa meta, dijo Aramayo, se construirá “un horizonte de largo plazo” de “manera concertada” con todos los actores y autoridades.
El acuerdo entre el presidente y los gobernadores consolida la Agenda 50/50 como un proceso de construcción entre el Gobierno nacional y los Gobiernos Autónomos Departamentales, con una metodología y hoja de ruta compartidas.
Establece una agenda integral de trabajo que aborda competencias, autonomía tributaria, gestión presupuestaria, sostenibilidad fiscal, régimen autonómico y alianzas público-privadas.
Asimismo, equilibra mayores libertades para las entidades territoriales con principios de corresponsabilidad fiscal, esfuerzo fiscal, sostenibilidad de las finanzas públicas y eficiencia en la gestión.
Prioriza el diálogo técnico y la construcción de consensos, evitando compromisos predeterminados y dejando las reformas específicas para el trabajo conjunto posterior, e institucionaliza un mecanismo permanente de coordinación entre el Gobierno nacional y los Gobiernos autónomos.
Además del presidente, el acuerdo fue firmado por los gobernadores de La Paz, Luis Revilla; de Chuquisaca, Luis Ayllón; de Beni Jesús Egüez; de Cochabamba, Leonardo Loza; de Oruro, Edgar Sánchez; de Pando, Gabriela de Paiva; de Potosí, René Joaquino; de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco y de Tarija, María René Soruco.
