Obras abandonadas tras deslizamiento desatan caos entre La Paz y Ciudad Satélite


La situación se debe a la paralización de obras luego del deslizamiento ocurrido en mayo de 2025 en la avenida Julio Téllez.

El antiguo viaje directo entre La Paz y Ciudad Satélite, en El Alto, es hoy una odisea de largas caminatas, trasbordos, doble pasaje, exponiendo a los vecinos a un peligro constante de accidentes.

La situación se debe a la paralización de obras luego del deslizamiento ocurrido en mayo de 2025 en la avenida Julio Téllez, en el macrodistrito Cotahuma.



En una inspección, el concejal Fernando Ruiz denunció que el derrumbe que afectó la avenida afecta la vida cotidiana de cientos de familias de Kenanipata, Villa San Juan, Alto Tacagua y Bajo Tacagua, mientras las obras fueron paralizadas.

El deslizamiento, ocurrido hace un año y tres meses, destruyó más de la mitad de la plataforma de la avenida, obligando al cierre total de la circulación vehicular.

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La anterior gestión municipal inició trabajos de estabilización del talud y reposición de la vía con el objetivo de recuperar esta conexión estratégica entre La Paz y El Alto; sin embargo, actualmente la intervención se encuentra paralizada y el sector luce abandonado.

“Los trabajos comenzaron, pero hoy están completamente detenidos. Mientras tanto, los vecinos siguen soportando todos los días las consecuencias de una vía que permanece cerrada y sin soluciones”, declaró Ruiz.

PERJUICIIOS 

Ante la imposibilidad de habilitar el paso vehicular, únicamente quedó un estrecho corredor peatonal protegido con calaminas en uno de sus extremos. Este pasillo fue instalado para evitar que las personas caigan al área afectada por el deslizamiento.

Sin embargo, los vecinos aseguran que representa apenas una solución temporal frente a un problema mucho mayor.

Las quejas de los vecinos señalaron que cada jornada, estudiantes, trabajadores y adultos mayores deben recorrer cerca de 200 metros por este callejón improvisado, con un talud inestable a un lado y las calaminas al otro, antes de poder abordar otro vehículo.

“Durante la noche, la situación se vuelve aún más complicada debido a la falta de iluminación, lo que incrementa el temor por la inseguridad y el riesgo de sufrir algún accidente”, afirmó un vecino.

La interrupción de la avenida también modificó completamente el servicio de transporte público. La línea de los micros 501 dejó de operar el recorrido que realizaba desde la final de la avenida Landaeta hasta Ciudad Satélite. Ahora solo parte desde la zona del derrumbe hasta El Alto.

TRANSPORTE

La línea de transporte “Y” trató de solucionar el problema llevando a los pasajeros de La Paz hasta el lugar del deslizamiento, pero la cantidad reducida de buses provoca largas esperas para los vecinos para hacer un trasbordo.

Sin embargo, en la mayoría de los casos los pasajeros ya no cuentan con este beneficio y deben pagar un segundo pasaje para continuar el viaje. Solo desde algunos puntos, como Tacagua o el mercado, todavía existe la ficha para el trasbordo.

“Antes utilizábamos un solo micro para llegar a nuestras casas. Ahora debemos caminar, esperar otro vehículo y pagar dos pasajes todos los días”, relataron los vecinos.

Señalaron que las dificultades aumentan cuando cae la noche. Después de determinadas horas desaparece el transporte público y la única alternativa son algunos trufis que parten desde la avenida Landaeta.

Sin embargo, estos vehículos suelen circular completamente llenos y el costo del pasaje puede llegar hasta los Bs 5.

El concejal Ruiz afirmó que el impacto también alcanza a los comerciantes de la zona. Varios negocios redujeron su actividad debido a la disminución del flujo de personas. Los transportistas aseguran que la interrupción de la vía les obliga a modificar recorridos y asumir mayores costos para mantener el servicio.

El legislador sostuvo que la avenida Julio Téllez no solo conecta a los barrios de Tacagua. También constituye una de las rutas más importantes entre La Paz y El Alto. Por ello, pidió reactivar de inmediato las obras de estabilización y reconstrucción.

“Hoy los vecinos pagan las consecuencias del abandono. Pierden tiempo, gastan más dinero en transporte, caminan entre escombros y enfrentan problemas de seguridad todos los días. La ciudad necesita que esta obra vuelva a ejecutarse cuanto antes», dijo Ruiz.