La declaración plantea congelar activos, restringir visas y perseguir penalmente a quienes apoyen a los grupos identificados. Entre ellos figuran el PCC y Comando Vermelho, dos organizaciones criminales brasileñas.

Bolivia, Estados Unidos y otros trece países de América acordaron en las pasadas horas impulsar acciones coordinadas contra 24 organizaciones que la declaración conjunta identifica como grupos narcoterroristas, en el marco de la iniciativa denominada «Escudo de las Américas», promovida por Estados Unidos.
«Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno participantes en el Escudo de las Américas, declaramos conjuntamente nuestra intención de fortalecer la resiliencia del Hemisferio Occidental a través de los tres pilares del Escudo de las Américas a continuación: Económico, de seguridad, y coordinación multilateral», señala parte de la Declaración conjunta relativa a la defensa de la soberanía en el Hemisferio.
El presidente Rodrigo Paz participó en la reunión que se realizó en Nueva York, de forma paralela a la Asamblea General de las Naciones Unidas. El documento fue difundido ayer por el Departamento de Estado de Estados Unidos y señala que los países participantes buscan fortalecer la cooperación en tres áreas: economía, seguridad y coordinación multilateral.
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Para Bolivia, uno de los principales aspectos de la declaración es la inclusión del Primer Comando Capital (PCC) y al Comando Vermelho, dos organizaciones criminales brasileñas mencionadas en reportes sobre actividades del crimen organizado en la región.
La declaración establece que los países participantes tienen la intención de adoptar, «según proceda y de conformidad con nuestras respectivas obligaciones jurídicas internacionales y nacionales», medidas como congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visas para integrantes, asociados y simpatizantes de esas organizaciones.
Además, plantea responsabilidad penal para quienes «a sabiendas, presten apoyo material, incluido el apoyo logístico» a los grupos señalados.
El acuerdo también plantea profundizar el intercambio de información de inteligencia entre los países participantes, facilitar el acceso a tecnologías y capacidades de seguridad, ampliar la capacitación de los recursos humanos y compartir prácticas.
Los gobiernos sostienen que una de las amenazas comunes en el continente son las organizaciones narcoterroristas transnacionales. «Esta primera acción conjunta se centrará en las 24 organizaciones» incluidas en la declaración, señala el documento difundido por Washington.
La lista incluye, además del PCC y Comando Vermelho, a Mara Salvatrucha (MS-13), Tren de Aragua, Carteles Unidos, Cartel del Golfo, Cartel Jalisco Nueva Generación, Cartel de Sinaloa, Clan del Golfo, Los Choneros, Los Lobos, ELN, Sendero Luminoso y disidencias de las FARC, entre otros.
El documento sostiene que los participantes del «Escudo de las Américas» «aúnan esfuerzos para defender su soberanía al imponer colectivamente sanciones y otras medidas» contra las 24 organizaciones.
Bolivia en la agenda económica
La iniciativa no se limita al combate al crimen organizado. Los países participantes también acordaron profundizar la cooperación económica, explorar mecanismos de control de inversiones, proteger las cadenas de suministro de minerales críticos y promover normas para proveedores confiables de infraestructura digital.
El documento plantea que una seguridad sostenible requiere «desarrollo económico, empleos estables y oportunidades tangibles para la población» y establece la intención de profundizar la cooperación en inversiones y asuntos económicos.
Como parte de la iniciativa, los países participantes tienen previsto solicitar al presidente del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) una reunión de consulta para analizar la creación de un Órgano de Consulta, al amparo de los artículos 6 y 13 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, conocido como Tratado de Río.
El objetivo será evaluar una resolución que facilite la acción colectiva contra las organizaciones narcoterroristas. Los países del «Escudo de las Américas» que no son parte del Tratado de Río también expresaron su respaldo a la iniciativa, sujeto a sus respectivas obligaciones legales.