El presidente Rodrigo Paz acordó con sus similares de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi, fortalecer la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Por eju.tv / La Paz / Video: Bolivia Tv
Bolivia importará crudo por la Hidrovía Paraguay-Paraná con el fin de que las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz recuperen su capacidad total y lleguen a producir hasta el 60% de la demanda de gasolina a escala nacional.
La gestión para concretar la importación del petróleo fue realizada por el presidente Rodrigo Paz la anterior semana, durante su estadía en Estados Unidos a propósito de su participación en la 81ª periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En esa ocasión, se reunió con sus similares de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi, y acordaron precisamente fortalecer la Hidrovía Paraguay-Paraná.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
Lo que busca Bolivia es impulsar el Puerto Busch para que sea la ruta de exportación del hierro que se producirá en la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM), que ya está en recta final para iniciar operaciones, pero también para importar crudo.
“En el anterior gobierno, 20 años, el negocio era hacer comercializar combustible. Las refinerías estaban muriendo (pero ahora) estamos cerrando para que pueda llegar crudo, mediante barcazas o crudo, mediante vía transporte, para que Bolivia haga su gasolina”, indicó el presidente.
Lo que se quiere, dijo, es que las refinerías trabajen y “una vez que empiecen a trabajar a tope vamos a poder cubrir entre 60 y 65 por ciento de la demanda nacional”.
“Eso nos va a bajar en gran medida los costos”, afirmó.
El 14 de septiembre, el gabinete de ministros aprobó el Decreto Supremo 5704 que facilita la importación de gasolinas, diésel y petróleo crudo, abierto al sector privado, que ya es ejecutado desde hace meses por la estatal YPFB.
Desde hace meses, Bolivia enfrenta un abastecimiento irregular de combustibles que ha provocado se formen largas filas en las estaciones de servicio.
Ante la evidencia que de parte del combustible era orientado al contrabando, el Gobierno determinó anular la subvención al diésel y lo elevó de Bs 9,80 a 17,95.
Curiosamente luego de la medida las filas desaparecieron.
Paz afirmó que ya no se ve en las fronteras diésel boliviano, sino gasolina.
