Bolivia muestra mejores cifras, pero la economía sigue produciendo menos


La Fundación Milenio advierte que la inflación baja y regresan los dólares, pero la economía sigue en recesión. El alivio depende de la deuda, los altos precios de los minerales y recursos que también circulan fuera del mercado formal

Bolivia muestra mejores cifras, pero la economía sigue produciendo menos

La economía boliviana enfrenta el reto de recuperar estabilidad, confianza, inversión y empleos

Fuente: El Deber



Por César del Castillo

 

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La economía boliviana enfrenta el reto de recuperar estabilidad, confianza, inversión y empleos

El Informe de la fundación Milenio sobre la economía de Bolivia 2026 muestra un país que estabiliza algunos signos vitales, pero cuya enfermedad permanece. La inflación baja y regresan los dólares, pero la producción se contrae, el déficit sigue abierto y crece la dependencia de la deuda y los minerales.

Francesco Zaratti, uno de los analistas que revisó el documento de la Fundación, lo explica como una emergencia médica. “Teníamos una herida sangrando y lo único que hemos hecho es poner transfusiones de sangre”, afirmó.

Durante años, el BCB financió el déficit con créditos y emisión. El Gobierno frenó esa práctica y busca cubrir el desequilibrio con recursos externos. El déficit proyectado llega al 9,2% del PIB. El acuerdo con el FMI prevé $us 1.900 millones y podría movilizar al menos $us 5.000 millones.

“Hemos tenido que ir al Banco de Sangre, que es el Fondo Monetario Internacional”, comparó Zaratti. La operación evita una emergencia, pero no sustituye el tratamiento.

Más dólares, menos producción

La inflación interanual descendió de 20,4% en diciembre de 2025 a 9,23% en junio; el comercio exterior volvió al superávit y las reservas mejoraron parcialmente. El BCB también redujo su crédito al sector público.

Pero la recuperación es más aparente que productiva. Las exportaciones mineras crecieron 91,4% en valor durante el primer semestre, impulsadas por las cotizaciones del oro, la plata, el estaño y el zinc. En volumen cayeron 12%: Bolivia recibió más dólares por vender menos minerales.

La minería compensa el retroceso del gas, cuya exportación bajó 39% en volumen. Milenio proyecta que la economía podría contraerse 3% o más y advierte que la restricción monetaria puede contener la inflación, pero profundizar la recesión.

Dólares fuera de las estadísticas

Otra economía no aparece completamente en las cuentas oficiales. La balanza de pagos registró $us 611 millones en errores y omisiones durante el primer trimestre, posiblemente vinculados con contrabando, fuga de capitales u operaciones por canales no oficiales..

El informe plantea que dólares de actividades ilícitas pudieron frenar una mayor subida del cambio paralelo.

Henry Oporto, coordinador del informe, sostiene que Bolivia avanzó en la cadena del narcotráfico y que la economía ilegal se diversificó con la minería ilegal, el contrabando, la trata y el tráfico de armas.

“La economía boliviana es bastante dependiente de los mercados ilegales”, advirtió. Según Oporto, esas actividades prosperan por la debilidad estatal y la infiltración de intereses ilegales en las instituciones.

La herida continúa abierta

El subsidio explícito a los carburantes alcanzó $us 1.923 millones en 2025. Al añadir el costo implícito de vender hidrocarburos nacionales por debajo de su valor internacional, el costo económico estimado sube a $us 4.300 millones.

Zaratti considera que las soluciones parciales conservan la diferencia de precios que alimenta el contrabando y tampoco garantizan el suministro. Plantea corregirla y compensar a quienes no puedan absorber el ajuste. “No hay que hacer medidas a medias”, afirmó.

La vulnerabilidad también es energética. La producción de gas cayó de 60,8 millones de metros cúbicos diarios en 2015 a 27,6 millones en 2026. Las importaciones de carburantes disminuyeron 30,4% en volumen durante el primer semestre, principalmente por la falta de divisas.

El ajuste golpea al trabajo: más de 80% del empleo urbano es informal. La productividad bajó de $us 8.060 por trabajador en 2017 a $us 6.049 en 2025; el 97,5% trabaja en sectores de baja productividad.

El FMI aporta recursos, metas y certidumbre, pero no puede producir gas, crear empleos ni reconstruir instituciones. La transfusión compra tiempo; cerrar la herida exige reducir el déficit, recuperar la inversión y fortalecer el Estado.