Los restos fueron entregados el martes y trasladados a sus comunidades. Familiares y amautas realizaron rituales frente al Regimiento Bolívar antes de iniciar los velorios y sepelios.

Después de 25 días de incertidumbre, las familias de los seis conscriptos que permanecían sin identificar tras las explosiones del Regimiento Bolívar de Viacha comenzaron a despedir a sus seres queridos. Los restos fueron entregados el martes, luego de que las pruebas genéticas permitieran confirmar sus identidades, y trasladados para los velorios y sepelios.
La jornada estuvo marcada por escenas de dolor. Familiares y amautas se concentraron frente a la unidad militar para realizar una ofrenda y rituales destinados a “despachar a las almas” de las víctimas. Después recogieron los restos de la morgue judicial de La Paz, donde fueron entregados en pequeños féretros identificados con los nombres de cada conscripto.
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Los seis identificados son Héctor Ramiro Condori Choque, Joel David Flores Rojas, Johnny Alberto Cornejo Chipana, Kevin Yosmar Mamani, Santos Sonco Huanca y Juan Mamani Miranda. Sus nombres ya figuraban en la lista de 14 uniformados que fueron reportados como no localizados después de las explosiones del 4 de septiembre.
La identificación fue posible mediante estudios genéticos realizados por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF), después de que los restos recuperados de la zona de la tragedia no pudieran ser reconocidos físicamente. El Ministerio Público confirmó el martes que existía certeza científica sobre la identidad de las seis víctimas.
Para las familias, recibir los restos significó también terminar con una espera que durante más de tres semanas estuvo marcada por la incertidumbre. “Por fin voy a tener donde llorar a mi hijo”, expresó una de las madres al recibir los restos. Otra relató: “Ya sabré dónde dejar flores y dónde iré a llorar”.

La despedida de Héctor Ramiro
Entre los seis estaba Héctor Ramiro Condori Choque, cuyo velorio contó con la presencia del ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda. El ministro llegó para acompañar a su madre, Sebastiana, quien durante semanas mantuvo la esperanza de encontrar a su hijo.
“Aquí hemos venido a dar nuestro pésame y a acompañar en el dolor de la familia de don Héctor Ramiro Condori, especialmente de Sebastiana, con la que hemos estado haciendo seguimiento para que finalmente podamos encontrar su cuerpo y poder darle cristiana sepultura”, expresó Justiniano.
El Ministro pidió a Dios que acompañe a la familia y reciba al joven conscripto.
“Que Dios bendiga a esta familia, que Dios reciba a Héctor y que le dé la fuerza necesaria a toda la familia, a todas sus amistades, para que podamos todos sobrellevar este triste momento. Que la luz eterna acompañe a Héctor ahora que ha pasado a estar al lado del Señor”, manifestó.
La madre relató el momento en que finalmente pudo ver los restos de su hijo. “Nunca he pensado que este momento podía llegar, jamás en mi vida”, dijo entre lágrimas. Luego agregó: “Hoy ya voy a estar tranquila. He visto su cuerpo. Voy a llevarlo a nuestra provincia”.
Sebastiana también recordó la fe de Héctor desde niño y contó que siempre estuvo vinculado a la religión. “Dios estaba muy presente en su vida”, afirmó.
Con la entrega de los seis restos concluyó la etapa de identificación de las víctimas que permanecían desaparecidas después de la tragedia. Las familias iniciaron ahora los velorios y sepelios de sus seres queridos, mientras la investigación sobre las causas de las explosiones continúa. La Fiscalía anunció que prevé contar esta semana con el informe pericial sobre el siniestro