Estado de excepción: Justiniano identifica a Santa Cruz como zona de riesgo “muy alto” de conflictos


El ministro de Defensa presentó ante la ALP una evaluación territorial de la conflictividad y señaló que Santa Cruz concentra el nivel de riesgo más elevado, mientras La Paz, El Alto y Cochabamba aparecen con riesgo alto.

Una sesión en la Asamblea Legislativa Plurinacional / archivo

Fuente: Brújula Digital



El gobierno identificó a Santa Cruz como el único departamento con un nivel de riesgo “muy alto” ante una eventual reactivación de conflictos y bloqueos, mientras que La Paz, El Alto y Cochabamba fueron ubicados en un nivel “alto”, según la evaluación técnica presentada este miércoles por el ministro de Defensa Ernesto Justiniano ante la Asamblea Legislativa Plurinacional.

La evaluación difundida en el marco del pedido del Ejecutivo de ampliar por 90 días el estado de excepción, establece una diferenciación territorial de los riesgos. Santa Cruz fue clasificado con riesgo “muy alto”; La Paz, El Alto y Cochabamba, con riesgo “alto”; Beni, Oruro, Potosí, Chuquisaca y Tarija, con riesgo “medio alto”; mientras que Pando fue ubicado en el nivel “bajo” explicó Justiniano. “La modalidad de bloqueo disminuyó considerablemente, pero no desapareció”, agregó.

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La alerta en torno a Santa Cruz se da en el contexto de varios episodios recientes de conflictividad en el departamento y en rutas que conectan con otras regiones. El ministro recordó que el 26 y 27 de agosto se produjo el bloqueo de Puente San Pablo, afectando el corredor Santa Cruz-Beni. Posteriormente, el 2 de septiembre se reportó la reaparición de bloqueos en San Julián, Yapacaní, Los Troncos y Cuatro Cañadas.

Estos hechos, enfatizó Justiniano, ocurrieron mientras el estado de excepción todavía se encontraba vigente. “Reducir los bloqueos no significa que hayan desaparecido las causas que pueden volver a generarlos”, afirmó.

Justiniano señaló que el 6 de junio la Policía reportó seis efectivos lesionados en San Julián y uso de armas de fuego durante un conflicto en esa región. “Ese antecedente no permite decir que todas las protestas sean violentas, pero sí demuestra que determinados escenarios pueden escalar y poner en riesgo tanto a la población como a los servidores públicos”, explicó.

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