El presidente de los exportadores, Oswaldo Barriga, afirmó que el problema de la madera debe ser resuelto en las próximas dos semanas, antes de la llegada a Bolivia del presidente José Antonio Kast

eju.tv /Fuente:Visión 360
Organizaciones que representan a los exportadores de Bolivia revelaron que la Fiscalía chilena utilizó inteligencia artificial para elaborar un algoritmo que identifique las cargas que podrían estar contaminadas con droga y, con ese argumento, procedieron a incautar 1.080 toneladas de madera de 23 empresas bolivianas que tuvieron que enfrentar pérdidas millonarias, pérdida de mercados, despidos de decenas de trabajadores y cierres.
El gerente de la Cámara de Exportadores de La Paz, Mario Rojas, dio detalles sobre los informes realizados por los expertos contratados y precisó que quería ir al origen de la acusación: “En Chile manejaron inteligencia artificial, unos algoritmos para ver qué cargas están consideradas como que estuvieran contaminadas”.
Dijo que ese hecho causa preocupación al sector, “porque si ahora no hacemos absolutamente nada, posteriormente va a ser otro producto que podamos exportar, puede ser la castaña y la soya, con tantos productos que estamos exportando, pueden estar dentro de este algoritmo, como susceptibles de esta contaminación”, advirtió.
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El presidente de esa organización, Oswaldo Barriga, anunció que el problema ocasionado para los exportadores de madera debe ser resuelto en las próximas dos semanas, antes de la llegada del presidente José Antonio Kast, porque se tiene evidencia de que estos trabajos que se hicieron para encontrar “supuesta droga” no tienen evidencia, carecen de pruebas e incluso el laboratorio que fue utilizado no está certificado para realizar las pruebas que se han hecho.
De qué apertura, de qué hermandad o relacionamiento se está hablando, si “nos han hecho un daño de más de $us 1.000 millones, a través de los efectos que provocaron esas incautaciones”, observó.
A raíz de los perjuicios provocados, los exportadores bolivianos definen una estrategia que les permita utilizar vías alternas a la de Arica, entre ellas puertos de Perú, en Chile, los que se encuentran en hidrovías, para que la carga pueda moverse no solamente por esa vía, mientras las autoridades del vecino país no sancionen y procesen legalmente a los responsables de estas acciones.
“En el caso de Chile, mientras menos podamos utilizar, manejar nuestra carga por Chile lo intentaremos hacer hasta que las autoridades chilenas realmente tomen cartas en el asunto y destituyan a todos lo que tengan que destituir y les inicien procesos penales a todos los que hicieron daño al sector forestal exportador boliviano, utilizando inteligencia artificial para algo tan delicado, es lamentable que un país como Chile se haya prestado a un juego como este”, manifestó.
Barriga informó que los propietarios de las empresas afectadas por las acusaciones hechas por la Fiscalía chilena contrataron a expertos de la DEA y un químico forense especializado en el tema de drogas que conocen bien los procesos de fiscalización, identificación de obtención de muestras, análisis químicos, perfilamiento de posibles narcotraficantes; en resumen, ambos profesionales han verificado que no existe la mínima prueba.
“No existe la mínima prueba que declare que las maderas que fueron incautadas de manera arbitraria, de manera abusiva por las autoridades en Chile, por el fiscal de Arica y que hasta ahora siguen en un proceso de ‘judicialización’ informal, y nuestras empresas siguen varadas, con muchísimos contenedores, más de 45 contenedores que han sido incautados”, afirmó.
Los informes concluyen que las 100 toneladas incautadas el 8 de junio porque estaban impregnadas en droga son falsas. “Nosotros con la información que tenemos, declaramos absolutamente falsa la incautación, la acusación a todas las empresas exportadoras madereras que en este momento están siendo acusadas, judicializadas sin pruebas”, sostuvo.
Barriga anunció que, a partir de ahora, iniciarán gestiones para denunciar este abuso a nivel internacional e hizo un llamado a las autoridades y a la Organización de Naciones Unidas, que se hallan reunidas en Nueva York, Estados Unidos, para que exijan a Kast liberar la carga incautada y que despida a todas las autoridades que actuaron de manera irresponsable en contra del sector exportador del país.
Además, dijo que también se harán gestiones para pedir el resarcimiento por los daños causados al sector exportador de madera de alta calidad y confiabilidad y por el daño irreversible provocado contra Bolivia.
El gerente de la Cámara Forestal Boliviana, Walter Rioja, respaldó las afirmaciones realizadas por Barriga y sostuvo que se encontró una inconsistencia en los argumentos de las autoridades chilenas, que argumentaban la presencia de sustancias controladas en la carga.
Sostuvo que, debido a la falta de certificaciones, equipos que no deberían haber sido utilizados para la toma de muestras terminaron creando “un supuesto caso”, cuya investigación empezó hace meses y hasta ahora no tiene ninguna evidencia.
“Un caso que ha destruido a un sector que emplea a más de 200 mil personas, un caso que ha provocado (la pérdida de) 20 mil puestos de empleo, no solo en las empresas exportadoras, sino también en las comunidades indígenas, que son proveedoras del 80% de la madera en este país, y un caso que ha hecho mella no solo en la reputación del sector forestal boliviano, sino en todos nosotros como ciudadanos de este país”, afirmó.
Rioja planteó que se tiene que conseguir la liberación de las cargas porque es lo que corresponde, cargas que lastimosamente han sido empañadas por un proceso mal realizado, un proceso que tiene muchos vicios, un proceso que “ha destruido a todo un sector formal de la economía”.
Informó que el daño provocado se estima en $us 10 millones, solo en los contenedores incautados que se encuentran en Chile; sin embargo, consideró que el daño es incalculable porque, a raíz de esas acusaciones, las exportaciones del país fueron frenadas, inclusive de empresas que no están involucradas en esta denuncia.
Sostuvo que junio fue el peor año de su historia como sector, porque “se había perdido alrededor de $us 16 millones en exportaciones que además de eso se traduce en Bs 183 millones a la economía nacional, porque la madera tiene un efecto multiplicador del 3,3. Hablar de números resulta incalculable, porque las consecuencias las seguimos viviendo”, afirmó.
Dijo que hay empresas que han tenido que cerrar operaciones, hay empresas que han despedido a más del 90% de su personal, porque la situación se ha vuelto insostenible, y empresas que ni siquiera se han visto involucradas en este problema han sufrido retrasos en frontera.