La diputada de Libre Cecilia Vargas afirmó que recientemente el personal aumentó de 48 a 55 trabajadores, pese a que el establecimiento no atiende. Cuestionó que un proyecto de más de Bs 700 millones continúe paralizado.

El Instituto Gastroenterológico de cuarto nivel de La Paz / archivo
Fuente: Brújula Digital
El Instituto Gastroenterológico de cuarto nivel de La Paz permanece cerrado, pero ya cuenta con 55 funcionarios que reciben salario, según denunció este viernes la diputada de la alianza Libre Cecilia Vargas, tras una reunión con representantes del Viceministerio de Transparencia y la Agencia de Infraestructura en Salud y Equipamiento Médico (Aisem).
“Hoy nos hemos enterado de que subió el personal; ahora son siete más trabajando ahí. O sea, estamos hablando de 55 personas recibiendo un sueldo y no hay atención”, cuestionó la legisladora.
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El Instituto Gastroenterológico debía ser entregado el pasado 4 de agosto según el cronograma del Sistema de Contrataciones Estatales (Sicoes). Sin embargo, el plazo volvió a incumplirse, por tercera vez, y la legisladora advirtió que el problema del talud, los retrasos en la entrega y la falta de coordinación entre las instituciones mantenían paralizada una obra que originalmente debía concluir en 2023.
Vargas solicitó a la fiscalía informar si el proceso judicial relacionado con el proyecto es realmente la causa de la paralización, luego de que, según dijo, la ministra de Salud atribuyera esa situación al avance de las investigaciones.
La diputada sostuvo que el personal contratado realiza labores administrativas hace dos años, pese a que el hospital sigue sin prestar servicios médicos. Según indicó, el número de trabajadores ha ido aumentando e incluso existen ítems asignados por el Ministerio de Salud. “Ellos argumentan tareas administrativas y llevan dos años con ese mismo argumento. La cantidad de personal sube, inclusive hay ítems designados desde el ministerio, pero sin atender a ningún paciente”, señaló.
Vargas también advirtió que el retraso podría provocar pérdidas económicas adicionales porque los equipos médicos comienzan a quedar obsoletos y las garantías de algunos equipos podrían vencer mientras el establecimiento continúa cerrado. Además, aseguró que el talud aledaño a la infraestructura permanece sin intervención.
“Es realmente grave que un proyecto de la envergadura que tiene este hospital no esté abierto; que se esté pagando sueldos, que la ministra haya sacado una convocatoria para más personal”, cuestionó.
Tras tres fallidas inauguraciones, Vargas dijo que no hay fecha definida para la apertura. Explicó que el Sicoes fija la conclusión para 2030, mientras que la Aisem maneja una planificación para 2028, aunque recordó que la obra debía entregarse en 2023. “Si está tan diferida la entrega, ¿por qué tienen tanto personal?”, concluyó.
