Las filas por combustibles precipitaron la intervención de YPFB. Fundación Jubileo advierte que la estatal creció mientras caían las reservas y producción, y plantea reducir su estructura, separar funciones y concentrarla en exploración y explotación.
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El Decreto Supremo 5697 puso bajo revisión la importación, logística, distribución y comercialización de carburantes. La intervención puede extenderse hasta 180 días y busca recuperar eficiencia operativa y administrativa. Pero la crisis de YPFB no comienza ni termina en las filas.
A sus 90 años, la estatal se convirtió en una enorme corporación que interviene en casi toda la cadena hidrocarburífera, mientras Bolivia produce cada vez menos gas y petróleo. La empresa que sostuvo gran parte de los ingresos públicos perdió capacidad para reponer reservas y hoy el país depende del combustible importado.
La contradicción resume el diagnóstico de Fundación Jubileo: YPFB creció en oficinas, subsidiarias y atribuciones mientras caían las reservas, la producción, las exportaciones y la renta petrolera. Propone reducir la estructura, separar operación y fiscalización y concentrar nuevamente a la empresa en buscar y producir hidrocarburos.
Las cifras muestran el deterioro. Las reservas probadas de gas cayeron 54% y las de líquidos, 63%. Desde 2015, la producción de gas disminuyó 56% y la de líquidos, 63%. Las exportaciones de gas se contrajeron 74% y la renta petrolera, 71%. Bolivia importa hoy el 95% del diésel y el 60% de la gasolina que consume.
“Y estos son los resultados. No ha dado resultados, en realidad. Es un desastre”, afirmó Raúl Velásquez, analista de Fundación Jubileo y autor del estudio.
El problema atravesó privatizaciones, nacionalizaciones y cambios de gobierno. YPFB nunca consiguió protegerse de la influencia política. Desde 2006 tuvo 17 presidentes ejecutivos y todos fueron interinos.
Empresa que se fiscaliza sola
Juan Carlos Núñez, director de Fundación Jubileo, resume otra cara del problema: “Nos encontramos con una estructura que, más que generadora de ingresos para el país, se ha vuelto generadora de empleos”.
El presupuesto de 2025 para servicios personales de la casa matriz superó los Bs 800 millones. Al considerar toda la corporación, incluidas las subsidiarias, rebasa los Bs 2.400 millones.
Alrededor de 36 gerencias, direcciones y unidades forman parte de la organización corporativa. Jubileo propone reducirlas a no más de 16 estructuras funcionales y técnicas.
“Tenemos una YPFB que no solamente ejecuta, explora y firma contratos, sino que inclusive se fiscaliza a sí misma”, observó Núñez. La estatal participa de las operaciones y conserva atribuciones de control.
Velásquez advierte que cambiar el nombre de la entidad fiscalizadora o crear otra autoridad tampoco resolverá el problema si no se delimitan responsabilidades. “No se trata de cambiar el nombre, no se trata de ponerle una nueva autoridad y pensar que con eso solucionas el problema”.
¿Hacia dónde debe ir YPFB?
La intervención enfrenta la urgencia: terminar con las filas, revisar la cadena logística y determinar por qué falló el abastecimiento. Y abre una discusión mayor: qué funciones debe conservar YPFB y cuáles puede asumir el sector privado. El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, anunció que el Gobierno pretende retirar gradualmente a la estatal de la importación y comercialización de combustibles.
Jubileo propone una reforma más profunda. No plantea privatizar YPFB, sino limitarla a la exploración y explotación, mientras refinación, transporte y almacenaje podrían pasar a privados mediante contratos de servicios. También plantea profesionalizar la conducción y contratación, abrir fuentes de financiamiento y separar definitivamente las funciones de operación y fiscalización.
El desafío central es volver a encontrar hidrocarburos. Aunque el sector generó alrededor de $us 60.000 millones durante la bonanza, Bolivia no repuso sus reservas y, según Velásquez, en 19 años solo se realizaron cinco de las 19 certificaciones que correspondían.
La intervención puede corregir la emergencia del abastecimiento; la tarea de fondo será reconstruir una YPFB técnica, capaz de atraer inversión, encontrar reservas y volver a producir energía.
