Los jesuitas difundieron un manual vocacional escrito por un pederasta: “Todos llevamos heridas en el desarrollo psicosexual”


La Compañía ha divulgado gratuitamente en su web de América un tratado escrito por Alfonso Pedrajas, el cura que admitió en su diario que abusó de 85 niños en Bolivia. La orden lo ha eliminado después de que EL PAÍS contactase con ella para conocer su versión.

El pederasta español Alfonso Pedrajas, con una guitarra, junto al religioso condenado por abusos Luis Tó, a su izquierda, dan una charla a varios novicios en La Paz, en los años noventa.



Fuente: El País

Julio Núñez

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

La Compañía de Jesús ha divulgado durante años en su web un manual para educar a sus novicios escrito por el misionero pederasta Alfonso Pedrajas, el cura que admitió en un diario que abusó durante décadas de al menos 85 niños en un colegio de la orden en Bolivia y cómo sus superiores encubrieron sus delitos. El tratado contiene, entre otras cuestiones, consejos sobre el acompañamiento a posibles víctimas de abusos y a los aspirantes que sufren “represiones” sexuales. “Todos llevamos algunas heridas y lagunas en el desarrollo psicosexual. Hay personas que llevan heridas que pueden abarcar desde la falta de educación sexual hasta el trauma del abuso sexual”, aparece en el libro.

El manual, bautizado como ¿Llamados y elegidos? La atenta tarea de la pastoral vocacional (Verbo Divino, 2008), estaba disponible hasta este jueves para descarga gratuita en el Centro Virtual de Pedagogía Ignaciana, una sección de la web de la Conferencia de Provinciales Jesuitas en América Latina y el Caribe. La orden lo eliminó después de que este periódico contactase con la institución para conocer su versión.

El caso del padre Pica, así le llamaban coloquialmente sus alumnos y compañeros clérigos, es el más grave conocido dentro de la Compañía de Jesús en Bolivia y uno de los más relevantes en el mundo católico. Este periódico lo destapó a finales de abril de 2023 y precipitó una investigación de la Fiscalía boliviana que desencadenó por primera vez en la historia registros en varias sedes de la Compañía de Jesús. Los documentos requisados en Bolivia probaron cómo, con el conocimiento de Roma y la colaboración de la orden en España, silenciaron denuncias de decenas de víctimas y trasladaron a varios pederastas durante décadas para tapar el asunto.

Junto al nombre de Pedrajas salieron los de los religiosos españoles Chesco Peris, Luis Tó, Tuco Gausset, Lucho Roma (que también había escrito otro diario y hacía fotos a sus víctimas) y el arzobispo Alejandro Mestre, entre otros. Esa investigación culminó este año con la condena a un año de cárcel para dos ex altos cargos de la orden por encubrimiento, Ramón Alaix y Marcos Recolons, también españoles.

El escándalo fue tan grande ―hasta el expresidente de Bolivia, Luis Arce, y el papa Francisco se intercambiaron dos cartas por el asunto― que la Compañía en Bolivia procuró borrar el rastro de internet de entrevistas, fotografías (especialmente en las que aparecía con niños), referencias de traslados, tanto de Pedrajas como de sus compañeros pederastas. Fulminaron todo, menos una cosa: la obra cumbre del padre Pica. Así detalla el pederasta en la introducción del libro: “Conozco a los jóvenes desde mi perspectiva boliviana, desde mis ojeras jesuíticas, y también desde mi pasión por Jesús y por los seres humanos. He acompañado, posiblemente, a centenares de jóvenes -más ellos que ellas- en sus procesos humanos y cristianos, procesos y discernimientos vocacionales al fin».

El libro fue publicado en 2008, un año antes de morir a causa de un cáncer y cuando las primeras víctimas ya le habían denunciado internamente ante sus superiores. En su diario, de hecho, el sacerdote hacía alusiones a que está trabajando en un tratado que recopilase su experiencia de cuarenta años como docente en Hispanoamérica. En las primeras páginas del manual afirma que su objetivo era “recoger una serie de sugerencias y materiales que pudieran ayudar a mi equipo vocacional y a otros compañeros a nivel latinoamericano”.

El manual tiene 403 páginas, divididas en cinco secciones temáticas. Algunas de ellas tratan específicamente temas como “el desarrollo psicosexual”, la “patología homosexual” o “desórdenes y trastornos patológicos”. En ellos, el autor combina referencias a “expertos” con su propia experiencia como coordinador vocacional de los jesuitas. Es interesante leer cómo Pedrajas subraya que entre las “situaciones que hacen ilícita la admisión” de un candidato a clérigo están las de “haber dañado gravemente a sí mismo o a otro” o “haber realizado abusos de poder eclesiástico”.

El documento aparece citado como obra de referencia en informes y libros católicos, tanto en España como en América. También forma parte de los materiales utilizados en convivencias con jóvenes, según ha confirmado este periódico. Una de ellas, por ejemplo, aparece detallada en un informe de las carmelitas de febrero de 2020, durante una jornada de animadores de pastoral juvenil de Cataluña: “Además, compartimos la comida y también algunas iniciativas y recursos de pastoral que pueden ayudar en los grupos (ej. ¿Llamados y elegidos? La atenta tarea de la pastoral vocacional, de Alfonso Pedrajas)”.