“El mundo necesita energías más limpias, pero también necesita minerales, necesita litio, cobre, otros minerales críticos, necesita nuevas cadenas de suministro, necesita hacerlo de manera responsable y Bolivia quiere ser parte de esa conversación”, dijo el jefe de Estados en Naciones Unidas.
Por eju.tv / La Paz / Video: El Diario.es
Pasado el medio día de este jueves, el presidente Rodrigo Paz intervino por primera vez en la Asamblea General de las Naciones Unidas, con un llamado a construir una nueva relación internacional alrededor de los recursos estratégicos basada en inversión, conocimiento, tecnología y valor agregado.
Aseguró que Bolivia posee los recursos para la transición energética del mundo, pero advirtió que no volverá a suceder, como en el pasado, que sólo sea proveedora de materias primas.
Ante el auditorio del foro más importante del mundo, Paz aseguró que los celulares tienen un 10% del estaño obtenido en territorio boliviano.
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“Proponemos una nueva relación internacional alrededor de los recursos estratégicos, una relación basada en inversión, conocimiento, tecnología y valor agregado”, desafió Paz, quien lleva poco más de diez meses en la presidencia de Bolivia, luego de casi 20 años de gobiernos del izquierdista MAS.
Impulsor de una serie de cambios en el país andino amazónico, el dignatario, hijo del expresidente Jaime Paz Zamora, señaló que “Bolivia está peleando” para superar las distintas crisis que dejó la “ideología” durante más de 20 años y que ahora quiere inversión, empleo y tecnología.
Si bien admitió que Bolivia es un “país pequeño en población”, aseguró que es “enorme en diversidad” con los “Andes, el Altiplano, los Valles y la Amazonía” y que concentra casi el “60% del agua que recibe la Amazonía” en América del Sur.
Además, aseguró que cuenta con “recursos naturales estratégicos que pueden ser importantes para la transición energética y tecnológica del mundo”.
“El mundo necesita energías más limpias, pero también necesita minerales, necesita litio, cobre, otros minerales críticos, necesita nuevas cadenas de suministro, necesita hacerlo de manera responsable y Bolivia quiere ser parte de esa conversación”, dijo.
Como prueba, señaló que “cada uno de sus celulares que tienen ustedes hoy día, acá presente, 10% del estaño que fue usado está en su celular, 10% viene del estaño de Bolivia”.
“Tenemos capacidad para aportarle al mundo los recursos que sean necesarios para poder desarrollar un mejor mundo”, afirmó.
No obstante, subrayó que “Bolivia no quiere repetir la historia de países que exportaron sus recursos naturales décadas y permanecieron pobres”.
“No queremos simplemente sacar minerales de la tierra para que otros países agreguen el valor”, dijo.
Señaló que Bolivia quiere asociarse porque quiere abrirse al mundo, “pero como sociedad y no meramente como base de recursos primarios”.
A los inversionistas, les dijo que Bolivia quiere “socios que entiendan que una inversión no es solamente una transferencia de dinero” sino generadores de “empleo, capacitación, tecnología, infraestructuras, productividad y futuro”.
“Bolivia quiere asociarse, competir, aprender y también abierta para aportar. En este momento histórico hay una discusión que no podemos seguir postergando: la transición a la diversificación energética. No es tanto transición en sí, sino diversificar nuestras energías”, señaló.
Con todo, el presidente aseguró que la transición energética debe ser una diversificación productiva, debe crear oportunidades en los países productores, generar capacidades locales, respetar el medio ambiente, incorporar a las comunidades y permitir que los jóvenes sean protagonistas de las nuevas industrias.
En el caso particular de Bolivia, dijo que es uno de los países con mayor reserva forestal del mundo con el 50% y que a través de su protección puede también generar recurso para su población.
