La intervención contempla sectores críticos de las rutas hacia Bermejo y el Chaco, mientras el Gobierno gestiona financiamiento para Canaletas–Entre Ríos y el túnel del Aguaragüe.
Fuente: El Periódico
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) anunció una primera cartera de 18 proyectos destinados a recuperar y mejorar sectores de la Red Vial Fundamental en Tarija, con una inversión de Bs 98 millones. La intervención está orientada principalmente a atender puntos que presentan deterioro y dificultades para garantizar una circulación segura durante todo el año.
El anuncio fue realizado por el presidente ejecutivo de la ABC, Ernesto Farfán, durante la presentación de las inversiones que el Gobierno proyecta para el departamento. La autoridad explicó que los recursos permitirán avanzar en trabajos considerados prioritarios dentro de una red que durante los últimos años acumuló problemas de mantenimiento y rehabilitación.
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Entre las intervenciones figura el tramo comprendido entre Bermejo y el kilómetro 19, que recibirá una inversión de Bs 28 millones. Esta carretera constituye una de las principales conexiones entre Tarija y la frontera con Argentina y ha sido afectada recurrentemente por derrumbes, deterioro de la plataforma y problemas derivados de las condiciones geográficas y climáticas.
Otro de los proyectos corresponde a la reposición de la iluminación en el sector de La Falda de la Queñua, con Bs 6 millones. También se prevé una intervención por Bs 10 millones en la Ruta 9, en el tramo que conecta Yacuiba con Villamontes, una vía estratégica para el transporte de pasajeros, carga y producción del Chaco tarijeño.
Los Bs 98 millones forman parte de una estrategia de recuperación de la infraestructura existente y no representan, en su totalidad, la apertura de nuevas carreteras. La prioridad inmediata está concentrada en recuperar tramos deteriorados, mejorar las condiciones de transitabilidad y atender puntos que requieren intervenciones de emergencia.
Paralelamente, la ABC mantiene gestiones para conseguir recursos destinados a proyectos de mayor envergadura. Uno de ellos es la rehabilitación de la variante Canaletas–Entre Ríos, considerada una de las obras pendientes más importantes para mejorar la conexión entre la capital tarijeña y el Chaco.
La solicitud de financiamiento para este tramo ya fue encaminada ante organismos internacionales. Publicaciones recientes sitúan el requerimiento en alrededor de Bs 48 millones, aunque antecedentes técnicos manejan montos diferentes debido a la actualización de estudios y costos de las obras. La intervención contempla trabajos sobre la plataforma, estabilización de sectores críticos, drenajes y otras soluciones destinadas a recuperar de manera integral la carretera.
También avanzan las gestiones para financiar el túnel del Aguaragüe, proyecto que busca ofrecer una alternativa más segura y eficiente para la circulación por una de las zonas más complejas de la carretera hacia el Chaco. La obra es considerada estratégica no solamente para Tarija, sino también para la conexión del sur del país con los corredores de integración regional.
La agenda vial incluye además el propósito de consolidar el Corredor Bioceánico Central Sur, cuya importancia está relacionada con la integración de Tarija con los departamentos vecinos y con las rutas que conducen hacia Paraguay, Argentina y Chile.
En paralelo a los proyectos estructurales, la ABC deberá enfrentar el desafío permanente del mantenimiento de las carreteras. En Tarija, las lluvias suelen provocar derrumbes y afectar taludes, puentes, drenajes y plataformas, generando interrupciones o restricciones que impactan directamente sobre el transporte y las actividades económicas.
La disponibilidad de Bs 98 millones constituye, por tanto, un cambio respecto a la situación denunciada anteriormente por sectores del transporte, que reclamaban una mayor presencia del Estado en la Red Vial Fundamental. La ejecución efectiva de estos recursos será ahora determinante para establecer si el anuncio se traduce en mejoras visibles en los caminos.
El reto también estará en garantizar que las obras de emergencia no sustituyan indefinidamente a las soluciones estructurales. Mientras los trabajos de rehabilitación permitan recuperar la transitabilidad en los puntos más afectados, proyectos como Canaletas–Entre Ríos y el túnel del Aguaragüe requieren financiamiento específico y procesos técnicos de mayor alcance.
Para Tarija, la nueva cartera vial abre una etapa de intervención en varios de sus principales corredores. Sin embargo, el resultado final dependerá de la velocidad con la que se ejecuten los recursos comprometidos, la continuidad del mantenimiento y la capacidad del Gobierno para concretar los créditos necesarios para las obras de mayor dimensión.

