El próximo 8 de noviembre, Paz cumplirá el primer año de Gobierno, luego de que fuera elegido en segunda vuelta con un respaldo de 54,96 % de la votación frente a Jorge Tuto Quiroga.

Cuando está próximo el primer año de administración del Estado del presidente Rodrigo Paz, el analista político Paul Coca, afirmó que el mandatario tuvo un primer año de Gobierno “complicadísimo”.
“Ha sido un año, voy a decirlo de esta manera, si me preguntan, en una palabra, cómo opinas el año del presidente Rodrigo Paz, mi respuesta va a ser complicadísimo ha sido este año”, indicó Coca en entrevista en el programa La hora pico de Eju.tv.
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El próximo 8 de noviembre, Paz cumplirá el primer año de Gobierno, luego de que fuera elegido en segunda vuelta con un respaldo de 54,96 % de la votación frente a Jorge Tuto Quiroga.
Coca manifestó; sin embargo, que todos sabían que quien ganaba las elecciones iba a tener un país “conflictivo” y “destrozado”, porque así lo dejó el Movimiento Al Socialismo (MAS), luego de 20 años en el poder.
Indicó también que se sabía que no iba a ser nada fácil manejar un país donde había una “supuesta” bonanza económica, que en realidad no era fruto de la gestión o del socialismo.
Ante ese panorama, el analista dijo que se dictaron medidas que de hecho fueron “impopulares”, pero que había que aplicarlas, tales como el retiro de la subvención a los combustibles, el reacomodo de la justicia, el relacionamiento internacional, la reducción de los ministerios.
No obstante, mencionó que hay sectores de la población que piensan que esas medidas son insuficientes, sobre todo en el ámbito económico, porque no ven una solución y más bien hay una subida de precios.
Coca enfatizó que la bonanza económica no fue “algo trabajado” o que el modelo socialista lo haya permitido.
A esta situación, indicó que se suma una sociedad dividida, fruto también de la herencia del MAS, entre quienes creen que el Estado boliviano fue un fracaso y reconocen la wiphala en lugar de la tricolor.
“Es una sociedad muy dividida y marcada, aunque tengamos necesidades conjuntas”, señaló.
Puntualizó que los 53 días de bloqueo demostraron que el socialismo tiene fuerza de movilización y de “desestabilizar un Gobierno”, lo que genera mala imagen del país hacia afuera y es una mala señal para el inversionista.