“El patrimonio común de la humanidad no puede ser patrimonio exclusivo de quienes tienen costas; si es común, sus oportunidades y beneficios deben alcanzar también a quienes no tenemos litoral. No estamos aquí para reclamar privilegios, sino para promover la aplicación efectiva de principios de equidad, participación y cooperación internacional”, enfatizó el canciller boliviano.
Por eju.tv / La Paz / Video: MRE
Bolivia demandó este martes el acceso efectivo a los fondos marinos, en apego a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) y al Acuerdo de 1994.
La exigencia fue planteada por el canciller Héctor Huanca durante la inauguración del “Taller sobre la participación de los países en desarrollo sin litoral en el régimen de la Zona y el mecanismo de reparto de beneficios en el marco de la CONVEMAR”, que se celebra en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
“El encuentro que hoy inauguramos incorpora una dimensión particularmente importante a nuestra agenda de desarrollo, la participación de los países en desarrollo sin litoral en el régimen internacional de los fondos marinos y en las oportunidades científicas, tecnológicas y económicas asociadas a él”, señaló Huanca.
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El canciller sostuvo que el desafío consiste en “avanzar del reconocimiento jurídico a la participación efectiva de las aspiraciones compartidas, a los mecanismos de cooperación y a las declaraciones de principios a las capacidades institucionales, científicas y tecnológicas que permitan a nuestros Estados intervenir de manera informada y responsable en la gobernanza de los océanos”.
Asimismo, destacó el papel de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos en este proceso.
“La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos tiene un papel central en este proceso. Valoramos su disposición para promover el diálogo con los países en desarrollo sin litoral, fortalecer el conocimiento del régimen de la Zona y explorar oportunidades de colaboración que permitan ampliar nuestra participación”, expresó.
Bolivia perdió su acceso soberano a las costas del océano Pacífico como consecuencia de la invasión chilena y la posterior Guerra del Pacífico, iniciada en 1879.
Como resultado del conflicto, el país perdió aproximadamente 400 kilómetros lineales de costa y 120.000 kilómetros cuadrados de territorio en la región del Pacífico, junto con el acceso directo a sus recursos marinos.
El régimen internacional de los fondos marinos comprende el conjunto de normas que regula la denominada “Zona”, constituida por el lecho y el subsuelo marinos situados más allá de las jurisdicciones nacionales, es decir, fuera de las áreas sometidas a los derechos de los Estados ribereños.
Este régimen está establecido principalmente en la Parte XI de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, de 1982, y en el Acuerdo de 1994 relativo a su aplicación.
Ese marco jurídico establece que la Zona y sus recursos son patrimonio común de la humanidad y que ningún Estado puede reclamar soberanía sobre ellos. Asimismo, dispone que las actividades deben desarrollarse en beneficio de toda la humanidad, con especial consideración de los intereses y necesidades de los países en desarrollo y en cumplimiento de las normas de protección ambiental.
Durante su intervención, Huanca llamó a “comprender mejor las implicaciones del artículo 82 de la Convención, conocer las responsabilidades de los Estados patrocinadores y explorar oportunidades de cooperación con las instituciones y los actores vinculados a las actividades de la Zona”.
El artículo 82 de la CONVEMAR regula los pagos y las contribuciones que deben realizar los Estados ribereños por la explotación de los recursos no vivos de la plataforma continental más allá de las 200 millas marinas. Esta disposición establece un mecanismo para compartir parte de los beneficios de esa explotación con la comunidad internacional, teniendo en cuenta las necesidades de los países en desarrollo.
“El patrimonio común de la humanidad no puede ser patrimonio exclusivo de quienes tienen costas; si es común, sus oportunidades y beneficios deben alcanzar también a quienes no tenemos litoral. No estamos aquí para reclamar privilegios, sino para promover la aplicación efectiva de principios de equidad, participación y cooperación internacional”, enfatizó la autoridad.
