Katherine y Carmen Rosa son dos mujeres trabajadoras que cada día madrugan para generar ingresos y sostener sus hogares, en medio de una caída de las ventas que afecta su economía.

Fuente: Red Uno
Este 11 de octubre, Día de la Mujer Boliviana, las historias de Katherine y Carmen Rosa reflejan el esfuerzo cotidiano de muchas mujeres que comienzan su jornada antes del amanecer para llevar el sustento a sus hogares.
Katherine tiene 40 años y trabaja vendiendo sándwich de chola en el mercado Abasto. Su día comienza alrededor de las 04:30 y, apenas media hora después, ya se encuentra instalada en su puesto.
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“Me levanto a las 4:30. A las 5 ya estoy aquí”, relató.
Para ella, cada jornada depende directamente del movimiento comercial. “Vivimos del día a día”, afirmó al describir una realidad en la que los ingresos varían según las ventas.
Ventas bajaron y los ingresos son menores
Katherine explicó que actualmente puede obtener entre Bs 200 y Bs 300 por día, dependiendo de la cantidad de clientes.
Según contó, anteriormente sus ingresos eran mayores y podían aproximarse a Bs 400 diarios, pero en los últimos meses las ventas disminuyeron.
La comerciante vive con su esposo y su madre y aseguró que el trabajo diario es fundamental para cubrir sus necesidades.
En esta fecha especial, también dejó un mensaje para las mujeres del país: “Felicitarles por el Día de la Mujer, que lo pasen bien al lado de su familia”.
Carmen Rosa también madruga para trabajar
Otra historia es la de Carmen Rosa Mejía, quien igualmente comienza sus actividades desde muy temprano.
“Me levanto a las 4:30, 5. A las 6 de la mañana estoy saliendo a vender acá. Solamente vendemos hasta las 10 de la mañana”, explicó.
Sus ingresos diarios también son variables. Carmen Rosa señaló que puede vender aproximadamente entre Bs 150 y Bs 200, dependiendo de la jornada.
“La venta no es todos los días igual”, manifestó.
“Ha bajado harto la venta”
Carmen Rosa recordó que anteriormente la situación comercial era distinta. En algunos días alcanzaba ventas de entre Bs 200 y Bs 300, mientras que los domingos podía llegar hasta los Bs 500.
“Ahora no. Ha bajado harto la venta”, expresó.
Aunque sus hijos ya son adultos y viven por separado, Carmen Rosa continúa trabajando diariamente junto a su esposo.
