Movilidad eléctrica: Bolivia registra 8.059 vehículos eléctricos livianos en circulación


La compra de autos eléctricos e híbridos ha registrado un aumento en el país a raíz de la escasez de combustibles.

Por Fernanda Lima

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Un vehículo eléctrivo circula por el centro paceño. FOTO: ABI

Fuente: La Razón



Hasta junio de 2026, Bolivia registró 8.059 autos eléctricos livianos en circulación, según datos de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), figurando en puesto 10 del ranking de países con mayor cantidad de unidades eléctricas en la región.

El estudio “Monitor de la Movilidad Eléctrica en América Latina y el Caribe”, identifica que Brasil, México y Colombia, lideran la lista de los países con mayor número de coches eléctricos livianos, mientras que, en el caso de los buses, el ranking es encabezado por Chile, seguido por Brasil y Colombia.

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Esto representaría un crecimiento considerable en relación a finales de 2025, tiempo en el que la Cámara Automotor Boliviana (CAB) reportó en el país circulaban un poco más de mil vehículos 100% eléctricos, sin tomar en cuenta las unidades híbridas.

Este crecimiento se refleja en las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), que registran importaciones de vehículos eléctricos por $us 20,3 millones entre enero y mayo de 2026. El monto supera los $us 15,4 millones alcanzados durante toda la gestión 2025.

Según el físico y analista energético Francesco Zaratti, este crecimiento podría ser producto de la escasez de combustibles en Bolivia, que derivó en filas interminables en las estaciones de servicio y el problema con la gasolina contaminada, que presentó serias afectaciones en el parque automotor del país a inicios de 2026.

“Las colas en los surtidores han empujado a mucha gente a buscar un auto eléctrico, que ahora son mucho más comunes en las calles, antes se venía de uno que otro”, puntualizó Zaratti en entrevista con La Razón.

Acceso

No obstante, el acceso a estos automóviles en el país sigue siendo limitado. El experto señaló que uno de los principales obstáculos para adquirir una unidad eléctrica es el precio, el cual oscila entre $us 20.000 y $us 30.000, dependiendo la marca y las características.

Aunque este precio podría verse compensado con los incentivos otorgados por el Gobierno nacional y entidades municipales para la importación de estos vehículos. El pasado 9 de julio, el presidente Rodrigo Paz promulgó el Decreto Supremo 5653, el cual reduce la alícuota del Impuesto a los Consumos Específicos (ICE) para vehículos completamente eléctricos al 0%, hasta el 31 de diciembre de la presente gestión.

Otro beneficio, es el pago de impuestos. En el caso de la ciudad de La Paz, la alcaldía otorga una exención gradual en el impuesto anual a la propiedad durante los primeros cuatro años de circulación del vehículo eléctrico.

“Durante el primer año tiene el 100% de descuento. El segundo año tiene 75%. El tercer año tiene 50%. El cuarto año, 25%. A partir del quinto año va a tener que pagar el impuesto normal con las tablas que todo el mundo utiliza”, detalla Zaratti.

No obstante, una de las principales ventajas del uso de estos coches es el ahorro en cuanto a su forma de carga, la cual es considerablemente más barata en comparación a un coche que funciona a gasolina.

“Una carga para 400 km a unos 50 kilovatios, aproximadamente serán Bs 45 o Bs 50. Si tuviera que hacer el mismo recorrido con gasolina, a 10 kilómetros por litro, serían 40 litros, en este momento a Bs 7, digamos, son Bs 280. Esto quiere decir que, el mismo recorrido, por un lado, lo hago con Bs 280, por otro lo hago con Bs 50”, señaló el físico.

Electrolineras

Este ahorro podría verse afectado por la cantidad de estaciones de carga que existen en el país. En Bolivia, existen once electrolineras, dependientes de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) o sus subsidiarias, que funcionan en cuatro departamentos: La Paz, Cochabamba, Oruro y Santa Cruz, además de dos privadas, ubicadas en la ciudad de La Paz y Santa Cruz de la Sierra.

Este hecho, limita el uso del auto en distancias largas o hacia destinos que no cuentan con una estación de recarga de este tipo de coches. “La limitación más importante es la autonomía. Los coches tienen entre 400 y 500 kilómetros de autonomía. Mientras te mueves en ciudad no tienes problema, pero si uno quiere hacer un viaje debe pensar en un lugar para recargarlo, pero esta sería una cuestión temporal. A la larga, tendrían que haber lugar para recargarlos en puntos intermedios, al igual que los surtidores”, sostuvo Zaratti.

Aunque el uso de los autos eléctricos puede representar una disminución en el consumo de combustible de forma directa, Zaratti señala que, considerando que el 70% de la electricidad en el país es generada por plantas hidroeléctricas esta reducción es relativa.

Ante este hecho, el investigador señaló que es importante que el Gobierno asuma acciones urgentes de transición energética por fuentes renovables como la solar, eólica o hidroeléctricas.

“Hablábamos antes de puntos de recargas, por ejemplo, en el altiplano. Si ese punto de recarga se alimentara con electricidad de una planta solar, ahí el círculo estaría cerrado. Estoy utilizando exclusivamente energía solar para recargar mi auto”, afirmó.

Desde la Cámara Boliviana de Electricidad (CBE), el ingeniero Ricardo Míchel, asesor técnico de la institución, señaló que otras acciones podrían incluir la aplicación de normas obligatorias de emisiones de CO2 por flota o la incorporación obligatoria de vehículos de cero emisiones, que exijan un porcentaje creciente de vehículos limpios en un plazo determinado.

“También puede implementarse más incentivos fiscales y financieros, como la reducción de impuestos recurrentes, posibilidad de depreciación acelerada, subsidios a la compra o préstamos con condiciones blandas, así como tarifas eléctricas diferenciadas para la carga de vehículos eléctricos”, aseguró.

Medidas

Zaratti, por otro lado, señaló que, si el Gobierno quisiera abordar una política de cambio en el parque automotor nacional, desde el punto de vista económico, podría implementar una medida que permita que un auto que funciona a gasolina pueda ser aceptado como cuota inicial para adquirir una unidad eléctrica.

“¿Qué se haría con ese coche? Bueno, pueden ser muy útiles en las provincias, para transportar gente o mercaderías, en lugares donde no contaminan tanto y donde los consumos son más moderados”, aseguró.

Estas acciones, podrían contribuir al impulso para la adopción de la electromovilidad en el país.

“Si bien la mejora de la penetración de la electromovilidad es deseable por varias razones, es imprescindible tomar en cuenta que cerca del 70% de la electricidad, se produce con gas, cuyas reservas se están agotando. Por ello, se puede recomendar que las medidas de impulso a la electromovilidad estén acompañadas por políticas para contar con más generación renovable”, finalizó Míchel.

Fuente: La Razón