Entre rezos, música y masitas, familias despidieron a las almas en el cierre de Todos los Santos


La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz vivieron la jornada de despedida de las almas con distintas expresiones de fe y tradición.

En Cochabamba, las familias recibieron a las almas con el tradicional mast’aku, una mesa de ofrendas preparada en memoria de los difuntos. / Foto: APG

eju.tv / Fuente: Visión 360

Con flores, velas, rezos, música y las tradicionales masitas, familias de diferentes regiones de Bolivia participaron este lunes 2 de noviembre en la despedida de las almas, como parte del cierre de la festividad de Todos los Santos, una celebración que combina las creencias ancestrales con la fe católica.



En la ciudad de El Alto, el cementerio Mercedario recibió a numerosas personas que llegaron para rendir homenaje a sus seres queridos. Los visitantes llevaron ofrendas, alimentos y flores, mientras grupos de rezadores y músicos acompañaron los últimos momentos de la tradición, según Unitel.

De acuerdo con las creencias populares, las almas llegan al mediodía del 1 de noviembre y permanecen durante 24 horas junto a sus familiares. Al cumplirse ese periodo, las familias realizan ceremonias de despedida con oraciones, cánticos y el tradicional compartir de alimentos.

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Una de las prácticas más representativas es la participación de los denominados resiris o rezadores, quienes elevan plegarias frente a los nichos y altares familiares a cambio de masitas y otros alimentos preparados para la ocasión.

En La Paz, cientos de familias se congregaron en el Cementerio General para despedir a sus seres queridos en una jornada marcada por las oraciones, los cánticos y las costumbres andinas.

Una de las figuras características de esta celebración son los reziris o rezadores, quienes recorren los pasillos del camposanto ofreciendo plegarias en castellano, aymara y, en algunos casos, latín, a cambio de alimentos, frutas y masitas de las mesas preparadas para los difuntos. Asimismo, durante la festividad se mantienen las tradicionales visitas a los nichos, el encendido de velas y el acompañamiento musical.

La Alcaldía también instaló una mesa tradicional en el Cementerio General y organizó celebraciones religiosas para preservar esta manifestación cultural y espiritual.

Cochabamba mantiene viva la tradición del mast’aku

En Cochabamba, las familias recibieron a las almas con el tradicional mast’aku, una mesa de ofrendas preparada en memoria de los difuntos y compuesta por alimentos que eran de su agrado cuando estaban con vida.

Pese a la crisis económica, las familias se esmeraron en preparar sus mesas con los elementos característicos de esta celebración, entre ellos t’antawawas, suspiros, dulces, pan dulce, urpus, bizcochuelos, frutas secas y los platos preferidos de sus seres queridos, según Los Tiempos.

La tradición también contempla compartir las masitas, urpus y t’antawawas con las personas que llegan a rezar por el descanso de las almas. Este intercambio constituye una expresión de reciprocidad y solidaridad que se transmite de generación en generación.

Las familias también se prepararon para acudir a los cementerios y continuar con los homenajes, en una jornada marcada por el recuerdo y la despedida simbólica de quienes, según la creencia, retornarán dentro de un año.

Santa Cruz reporta una jornada tranquila en los cementerios

En Santa Cruz de la Sierra, la Alcaldía informó que las actividades en los cementerios municipales se desarrollaron con tranquilidad y sin incidentes de consideración.

Las autoridades municipales identificaron algunos intentos de realizar trabajos de pintado y refacción en mausoleos, actividades que se encuentran restringidas durante estas jornadas, de acuerdo con El Deber.

La administración municipal recordó que están permitidas las labores de limpieza, pero no las remodelaciones. También se mantienen restricciones al ingreso y consumo de bebidas alcohólicas, el encendido de fogatas, el uso de fuegos artificiales y otras actividades que puedan alterar la tranquilidad de los camposantos.

Asimismo, se coordinó con la Policía el cierre de algunas calles y avenidas cercanas a los cementerios, además del despeje de aceras para facilitar el desplazamiento de los visitantes.